sábado, 24 de diciembre de 2011

Destellos.


Son en esos momentos cuando te replanteas la vida otra vez; un circulo vicioso que se repite desde tu niñez pero sabes que en algunos de estos plantamientos tiene que haber uno real y lo suficientemente valioso como para luchar por el.
Son estos momentos en los que miras al mar y escuchas. Sientes como baten las olas contra las rocas.
Después de una noche donde el exceso ha corrido y a pasado por tu garganta y te juras que algo tiene que cambiar mientras en tu interior algo te dice que no, que es mejor así. Y algo esta cambiando aunque no lo notes. Es navidad, unas fechas que no te gustan pero las aceptas porque la vida sigue para todo el mundo incluso para ti. Que ahora pisas charcos donde se refleja el mundo que te habías cansado de ver pero que por instantes vuelve a alumbrar. Al sonido que tiene el silencio.
A los coches perdidos en un mar de luces, y simplemente respiras y sientes. Tienes frio y tu respiracion se entrecorta pero da igual porque sonries; la noche ha sido buena y siempre hay motivos para alegrarse aunque a veces no lo parezca.
Has estado con esa gente que siempre ha permanecido ahí y lleva contigo tanto tiempo que a veces olvidas lo que te quieren. Explotas sin saber porqué pero lo haces y ahora te paras a pensar con perspectiva mientras el alcohol abandona tu sangre poco a poco y te das cuenta de que sin ellos no serías nada. Son esos momentos cuando piensas quien eres. Cuando piensas en la rutina que sigues y te ha destrozado como una mera etapa que pasará sin más y la recordarás pletórico de experiencia al haber superado al miedo gracias a nuevas palabras tranquilizadores y nuevas perspectivas.
Piensas lo afortunado que eres teniendo dos piernas que caminan aunque sean dando ''eses'' por un paseo largo y precioso que últimamente me acompaña y ya le tengo cariño; envuelto por el frío y arrollado por el sonido del mar que siempre te ha arropado.
Es el paseo de siempre, pero diferente. Hace frío y no lo siento.
Entonces tomas consciencia y recuerdas que es nochebuena y sientes que hay mil razones para sonreir.

viernes, 16 de diciembre de 2011

And headed straight... into the shining sun.


Lo consiguen.
Consiguen ponerme el pelo de punta antes de que mi cerebro reaccione.
Consiguen que reviva momentos de mi vida como si de un flash-back se tratase y pueda estar allí como en el mismo instante que estos nacieron; moviéndome, respirando, sintiendo. Volviendo a la vida.
Consiguen que crea en mi mismo cuando las luces se apagan.
Consiguen hacerme llorar de felicidad cuando el mundo cada vez me da más tristeza.
Consiguen que vea esperanza en instantes pequeños que lo cambian todo.
Consiguen tranquilizarme y pensármelo dos veces.
Consiguen hacerme sentir lo que ninguna persona humana me ha podido dar jamás.
Consiguen que vuele con los ojos cerrados y no tenga miedo.
Nos entendemos y gracias a ello hemos hecho un pacto.
La diferencia de la música hecha con el corazón y la que no es que esta perdura, vive para siempre en el aire y en nuestras mentes. Recordándonos de que cualquier momento pasado fue mejor; y porque no, dándonos esperanza para un futuro que jamás sabremos que nos deparará pero gracias a estas notas sabremos que no será tan malo.
Porque estamos escuchando.

jueves, 15 de diciembre de 2011

We made it.


Nunca debemos olvidar que, aunque a veces todo esté oscuro y no consigamos ver las estrellas, o seamos nosotros mismos los que pongamos las nubes; ellas siempre están ahí arriba. Brillando.

lunes, 12 de diciembre de 2011

So may the sunrise bring hope where it once was forgotten.


Una pequeña manía que tengo cuando indago videos en Youtube ya sea de canciones aun por descubrir o simplemente canciones que ya conozco es leer parte de los comentarios que la gente escribe en el tablón.
Tantas personas diferentes, tantas vidas que merecerían la pena ser escuchadas; me imagino a la persona que escribe ese comentario lanzando ese grito de esperanza o desesperación en la red. Una manera de brillar aunque solo sea un pequeño instante en un mundo cada vez más informatizado donde las relaciones directas y desde luego mucho más humanas parece que han dejado de importar.
Es cierto, esos comentarios no son sino otra manera de imaginarte una vida diferente a la tuya, a mi me encanta hacerlo.
Me devuelve un poco la perspectiva en el mundo y en la realidad, me recuerda que todos somos especiales.
Que cada uno de nosotros tenemos nuestras manías, nuestras alegrías y desilusiones.
La canción que dejo aquí arriba ya la había colgado en el blog una o incluso más veces (este grupo me toca la fibra sensible sobremanera) y hoy volví a rescatarla para mis oidos en la red y me llamó la atención un comentario de un usuario llamado ''hillsidee09'' que simplemente dice: This song saved me from killing myself.
Reconozco que el corazón me dio un vuelco durante un instante imaginándome a esa persona anónima dentro de los casi 7 mil millones que somos (wow...); quizás con lágrimas en los ojos, esbozando una sonrisa tras superar un enorme vacío existencial con el enorme milagro de la música o simplemente pletórico, lleno de tranquilidad escribiéndolo. Un susurro que ahora estoy orgulloso de compartir con vosotros.
Esa persona no está sola.

domingo, 11 de diciembre de 2011

And I feel like I can face the day.


El sentir la vida en la suela de los pies mientras estos marcan el paso y el mundo gira en la inmensidad de un suspiro.
Respirar y sentir el aire llenando los pulmones era un vago recuerdo; ya no.
Somos el ultimo segundo del 31 de Diciembre y estamos existiendo. Ahí. En el límite.
Y que nunca se termine.
Que siempre pueda tocar con mis propias manos la fracción de tiempo más intensa mientras la música continue y no paremos de bailar.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

... because you are listening.


Si tuviera que guiarme por el tiempo como la medida de organización que conocemos acabaría volviéndome loco.
El contar cada día que pasa como un pequeño milagro solo consigue destrozarme cuando vuelvo a caer.
Comienza por las piernas para finalizar como un constante hormigueo que devora mi cerebro y con el todo lo aprendido, luego me caigo.
He comenzado a vivir tantas veces una misma vida que me aterra el día que no consiga anteponerme a mi mismo.
Nunca me he dado cuenta de la certeza de la relatividad del mismo tiempo hasta hace bien poco. Simplemente ahora vivo.
A veces muero y vuelvo a nacer. Improvisaré constantamente hasta que se termine el show.
Para mi y para todos.
Entonces todo habrá dejado de importar y finalmente la oscuridad habrá ganado a la oscuridad; y de esa mezcla nacerá la luz.