lunes, 31 de enero de 2011

[¡A comernos el Norte!]


Nueve amigos, una furgoneta, y todo el Norte de Italia para nosotros.
Un sueño que ya es real :)
La verdad es que después de la tormenta siempre llega la tranquilidad, algo que le da a la vida un color nuevo, una oportunidad de redimirse de las penas, de borrar páginas aun manchadas por algún que otro recuerdo que espera los momentos de debilidad para acechar en medio de las sombras.
Con el paso de los días me doy cuenta que esas sombras se van, ahora mismo incluso siento que se alejan, que solo hay luz.
Quizás ha sido suerte, ayuda también de planes que, concadenados de una manera extraña han ido levantando el ánimo al personal.
Alguna que otra locura de por medio ayuda a sonreír y huir de la monotonía de los exámenes y las tempestades del corazón.
Las temperaturas comienzan a aumentar, el sol despunta en el cielo bañando las calles y las casas de piedra y la esperanza se palpa en el ambiente.
Mañana hago mi último examen y los planes que me lloverán a partir de ahora ya no los puedo contar con los dedos de las manos.
Toca seguir feliz, y lo mejor de todo, es que a partir de ahora ya no hay nada que escalar, ni obstáculos que superar.
El camino es mío y el horizonte no puede ser más claro.
Allora, avanti :)

viernes, 28 de enero de 2011

[El mejor ejercicio]


Hoy, día 29 de Enero a las 4:20 de la madrugada digo a voz en grito y proclamo a los cuatro vientos que soy un hombre feliz, que ya he encontrado ese significado que nunca he sabido buscar y hoy la vida ha decidido mostrármelo de la manera más preciosa posible. Quitándome la venda que llevaba en mis ojos desde el mismo día que comencé a tener consciencia.
¡Viva el Erasmus, y viva la gente que ha hecho que esto merezca la pena!
Y si, es cierto, el primer paso para cambiar es saber perdonarse a uno mismo y sobre todo, reírse de los errores y tomarse la vida con mucha filosofía y con alegría.
Y si no... ¡que nos lo digan hoy a nosotros!
El mundo giraba y giraba y estábamos fuera de todo aquello, en otra realidad perfecta donde solo la amistad y la alegría tenía cabida.
Será porque hoy no hemos tenido una noche perfecta... ¡que nos quiten lo ''bailao''!, las anécdotas que guardaré en mi corazón para el resto de mi vida me alegrarán cuando el tiempo no acompañe :)
¡Y las que quedan! Esta ciudad tiene magia, tiene un algo que por mucho que lo intenté explicar no podría acercarme ni una nimiedad a todo ese absoluto perfecto que hoy se ha desplegado con todo su poder.
Hoy sí, hoy brindo por la amistad y por la vida que nosotros decidimos a cada segundo que transcurre, el color que debe tener, el matiz que le queremos dar.
Yo elijo vivir.
Elijo sentir, y luego existir.
Hoy grito: CARPE DIEM.
Como echaba de menos esta sensación... touché :D
Mañana cuando abra los ojos y tenga agujetas en la cara de tanto sonreír volveré a reafirmar todo el camino que hemos ganado esta noche y que, desde luego, el ejercicio más bonito que puede hacer una persona es sin duda el sonreír acompañado.
Gracias :)

lunes, 24 de enero de 2011

[Entre la brisa y el agua]

Un cambio.
La verdad es que no sé a ciencia cierta en qué momento me sentí tan tranquilo, de esa manera tan especial; como si una gota de agua hubiese caído dentro de mi alma llenándola de ondas, dibujando formas cada vez más bellas mientras en el exterior yo me limitaba a sonreír dulcemente escuchando la canción que nos prometimos para esa noche.
Entraba por la ventana de mi habitación los rallos de una luna casi llena, brillando intensamente resaltando algunas estrellas de los alrededores que ya no tiritaban de frío, sino que me transmitieron un calor increíblemente reconfortable que me transportaba desde mi cama a aquella playa perfecta alejada del mundo.
Más allá del muro del sueño donde es posible encontrarse aun estando tan distanciados, en perfecta sintonía.
Quería que ese momento fuese eterno, sumergirme en esas aguas calmadas y acomodarme en aquella arena para siempre mientras la puesta del sol alcanzaba su cénit mostrándome el lado más tranquilo del infinito.
Dormirme con el agua como cuna y su respiración como nana.
Mientras la música continuaba llevándome más allá fui fundiéndome en aquel bello paraje cada vez más mío, cada vez más nuestro.
Hasta quedarme plácidamente dormido esperando el nuevo día con ilusión y alegría, y comprendiendo que, efectivamente, el presente era nuestro y aun sin saberlo a ciencia cierta, el futuro también.

domingo, 23 de enero de 2011

[Se hace camino al andar]

Extracto de Proverbios y cantares (XXIX)

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Antonio Machado

jueves, 20 de enero de 2011

[Desde el otro lado]

Sentía que había alcanzado las riendas de mi vida.
Que había superado mis miedos y ahora miraba al frente sin temor, dejando atrás cosas maravillosas y otras no tantas; pero con fuerza, con ánimo de superarme. De conocerme.
Habíendo aprendido tanto, tanto...
Cuando me di cuenta de toda la vorágine que poco a poco comenzaba a disiparse de mi mente y miré por mi ventana con la esperanza de encontrar sol en un cielo que ahora estaba apagado, comenzó a nevar.
A nevar muy, muy fuerte.
Y con la nieve, esos recuerdos del pasado se mezclaron y todo se perdonó, todo se aclaró con una sonrisa melancólica y un corazón apaciguado, había que seguir adelante empezando desde el principio, volviendo a nacer. Volviendo a conocerme.
Caminar sin mirar atrás, sin temor.
Quizás ver aquellos cipreses ahora envueltos en un halo blanquecino de frío y esperanza fue la señal que necesitaba para comprender que era el momento de vivir como nunca antes, de otra forma.
Mirar a la realidad desde el otro lado.

martes, 18 de enero de 2011

[Envuelto en la oscuridad]

Mientras se cerraba aquel inmenso telón delante de mi, aproveché los últimos segundos que me separaban de la luz que poco a poco se consumía sumiendo aquel basto espacio donde me encontraba en una plena oscuridad, para ver más allá; aquel exterior bañado por el sol y las olas. Por la blanquecina arena de una playa que ante mis ojos se consumía.
El astro rey desprendía calor y el viento soplaba suave, el sonido del agua calmaba aquel instante que se me antojó eterno mientras el frío de lo desconocido y el vació me llamaba, envolviéndome en una absoluta tristeza y depresión.
Un último aliento, desesperado, intentó cruzar toda aquella barrera llena de miedo y recuerdos, más solo logró alcanzar una nimiedad de toda aquella inmensidad y perfección que se fundía con el agua y aquel paisaje idílico y tranquilo, adornado por lo nuevo y la incertidumbre de comenzar una nueva historia que ahora poco a poco desaparecía.

sábado, 8 de enero de 2011

[Entre recuerdos]


Más allá de toda percepción lógica se hayan las puertas de la inmensidad, ocultas entre retales y vestigios de donde antaño existía el tiempo. Es en ese lugar donde se abren las nuevas dimensiones del sueño y el sendero de la eternidad.
Un plano alejado de lo mundano donde se despliega la verdad y el absoluto conocimiento.
Mas no hay que tener miedo a soñar y conocer, ya que soñando todos somos libres del yugo terrenal y estamos capacitados para comprender y volar en busca de la verdad y ser hombres de conocimiento.
Más allá de las corrientes estelares, en el horizonte del horizonte donde las olas a su libre albedrío estallan contra la quietud del vacío y lo absoluto se entrelazan los recuerdos con la felicidad.
Un sentimiento de unión perdido avivado por el tímido fuego de una hoguera que reticente se negaba a consumir.
Yo estuve allí durante un corto e intenso instante, en perfecta comunión de pensamiento con los retazos de una milenaria cultura que con tristeza veía su final.
Lloré con ellos y sentí su pesar y su dolor mientras agarrados todos de la mano alrededor del fuego cantábamos una bella canción al ritmo del violín y el laúd.
Alejados de la civilización y empapados de la naturaleza y de una blanquecina luna que nos envolvía a todos en un aura mágica y pagana cantamos bellas historias ahora envueltas en forma de recuerdos que perduran en el tiempo.
Aun ahora resuena en mi cabeza toda esa belleza e inmensidad, todo ese amor indescriptible, sin envidia ni rencor.
Esa comunión perfecta de almas que me acogió como uno más dejándome grabado en mi mente la canción que camina tranquila a la eternidad en busca del calor que hace tanto tiempo se consumió con el tiempo.