sábado, 24 de diciembre de 2011

Destellos.


Son en esos momentos cuando te replanteas la vida otra vez; un circulo vicioso que se repite desde tu niñez pero sabes que en algunos de estos plantamientos tiene que haber uno real y lo suficientemente valioso como para luchar por el.
Son estos momentos en los que miras al mar y escuchas. Sientes como baten las olas contra las rocas.
Después de una noche donde el exceso ha corrido y a pasado por tu garganta y te juras que algo tiene que cambiar mientras en tu interior algo te dice que no, que es mejor así. Y algo esta cambiando aunque no lo notes. Es navidad, unas fechas que no te gustan pero las aceptas porque la vida sigue para todo el mundo incluso para ti. Que ahora pisas charcos donde se refleja el mundo que te habías cansado de ver pero que por instantes vuelve a alumbrar. Al sonido que tiene el silencio.
A los coches perdidos en un mar de luces, y simplemente respiras y sientes. Tienes frio y tu respiracion se entrecorta pero da igual porque sonries; la noche ha sido buena y siempre hay motivos para alegrarse aunque a veces no lo parezca.
Has estado con esa gente que siempre ha permanecido ahí y lleva contigo tanto tiempo que a veces olvidas lo que te quieren. Explotas sin saber porqué pero lo haces y ahora te paras a pensar con perspectiva mientras el alcohol abandona tu sangre poco a poco y te das cuenta de que sin ellos no serías nada. Son esos momentos cuando piensas quien eres. Cuando piensas en la rutina que sigues y te ha destrozado como una mera etapa que pasará sin más y la recordarás pletórico de experiencia al haber superado al miedo gracias a nuevas palabras tranquilizadores y nuevas perspectivas.
Piensas lo afortunado que eres teniendo dos piernas que caminan aunque sean dando ''eses'' por un paseo largo y precioso que últimamente me acompaña y ya le tengo cariño; envuelto por el frío y arrollado por el sonido del mar que siempre te ha arropado.
Es el paseo de siempre, pero diferente. Hace frío y no lo siento.
Entonces tomas consciencia y recuerdas que es nochebuena y sientes que hay mil razones para sonreir.

viernes, 16 de diciembre de 2011

And headed straight... into the shining sun.


Lo consiguen.
Consiguen ponerme el pelo de punta antes de que mi cerebro reaccione.
Consiguen que reviva momentos de mi vida como si de un flash-back se tratase y pueda estar allí como en el mismo instante que estos nacieron; moviéndome, respirando, sintiendo. Volviendo a la vida.
Consiguen que crea en mi mismo cuando las luces se apagan.
Consiguen hacerme llorar de felicidad cuando el mundo cada vez me da más tristeza.
Consiguen que vea esperanza en instantes pequeños que lo cambian todo.
Consiguen tranquilizarme y pensármelo dos veces.
Consiguen hacerme sentir lo que ninguna persona humana me ha podido dar jamás.
Consiguen que vuele con los ojos cerrados y no tenga miedo.
Nos entendemos y gracias a ello hemos hecho un pacto.
La diferencia de la música hecha con el corazón y la que no es que esta perdura, vive para siempre en el aire y en nuestras mentes. Recordándonos de que cualquier momento pasado fue mejor; y porque no, dándonos esperanza para un futuro que jamás sabremos que nos deparará pero gracias a estas notas sabremos que no será tan malo.
Porque estamos escuchando.

jueves, 15 de diciembre de 2011

We made it.


Nunca debemos olvidar que, aunque a veces todo esté oscuro y no consigamos ver las estrellas, o seamos nosotros mismos los que pongamos las nubes; ellas siempre están ahí arriba. Brillando.

lunes, 12 de diciembre de 2011

So may the sunrise bring hope where it once was forgotten.


Una pequeña manía que tengo cuando indago videos en Youtube ya sea de canciones aun por descubrir o simplemente canciones que ya conozco es leer parte de los comentarios que la gente escribe en el tablón.
Tantas personas diferentes, tantas vidas que merecerían la pena ser escuchadas; me imagino a la persona que escribe ese comentario lanzando ese grito de esperanza o desesperación en la red. Una manera de brillar aunque solo sea un pequeño instante en un mundo cada vez más informatizado donde las relaciones directas y desde luego mucho más humanas parece que han dejado de importar.
Es cierto, esos comentarios no son sino otra manera de imaginarte una vida diferente a la tuya, a mi me encanta hacerlo.
Me devuelve un poco la perspectiva en el mundo y en la realidad, me recuerda que todos somos especiales.
Que cada uno de nosotros tenemos nuestras manías, nuestras alegrías y desilusiones.
La canción que dejo aquí arriba ya la había colgado en el blog una o incluso más veces (este grupo me toca la fibra sensible sobremanera) y hoy volví a rescatarla para mis oidos en la red y me llamó la atención un comentario de un usuario llamado ''hillsidee09'' que simplemente dice: This song saved me from killing myself.
Reconozco que el corazón me dio un vuelco durante un instante imaginándome a esa persona anónima dentro de los casi 7 mil millones que somos (wow...); quizás con lágrimas en los ojos, esbozando una sonrisa tras superar un enorme vacío existencial con el enorme milagro de la música o simplemente pletórico, lleno de tranquilidad escribiéndolo. Un susurro que ahora estoy orgulloso de compartir con vosotros.
Esa persona no está sola.

domingo, 11 de diciembre de 2011

And I feel like I can face the day.


El sentir la vida en la suela de los pies mientras estos marcan el paso y el mundo gira en la inmensidad de un suspiro.
Respirar y sentir el aire llenando los pulmones era un vago recuerdo; ya no.
Somos el ultimo segundo del 31 de Diciembre y estamos existiendo. Ahí. En el límite.
Y que nunca se termine.
Que siempre pueda tocar con mis propias manos la fracción de tiempo más intensa mientras la música continue y no paremos de bailar.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

... because you are listening.


Si tuviera que guiarme por el tiempo como la medida de organización que conocemos acabaría volviéndome loco.
El contar cada día que pasa como un pequeño milagro solo consigue destrozarme cuando vuelvo a caer.
Comienza por las piernas para finalizar como un constante hormigueo que devora mi cerebro y con el todo lo aprendido, luego me caigo.
He comenzado a vivir tantas veces una misma vida que me aterra el día que no consiga anteponerme a mi mismo.
Nunca me he dado cuenta de la certeza de la relatividad del mismo tiempo hasta hace bien poco. Simplemente ahora vivo.
A veces muero y vuelvo a nacer. Improvisaré constantamente hasta que se termine el show.
Para mi y para todos.
Entonces todo habrá dejado de importar y finalmente la oscuridad habrá ganado a la oscuridad; y de esa mezcla nacerá la luz.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Les Discrets.


Me encantaría ir escuchando esta canción en un coche descapotable, un modelo no demasiado nuevo ni demasiado viejo. De color rojizo. A una velocidad media por el Sur de Francia rodeado de campos verdes interminables, lejos de casa y cerca del mundo.
Con la persona que amo a mi lado, observando como el viento calido que anuncia la llegada del verano baila con su pelo y mueve mi camisa medio desabrochada.
Y ya está. Simplemente. Nada más.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Threads.


El camino de vuelta a casa fue una senda ciega y muda.
Las baldosas está vez se callaban lo que tenían que decir y ya no se movían más.
La realidad llamaba a la puerta de una manera cruel y despiadada. No había tiempo para perder la cabeza, todo estaba predispuesto para ser sentido en el terreno de la verdad; y, pese a todo, él no apartó la vista del suelo y afrontó lo que el mundo estaba dispuesto a decirle. Y así fue. Agachó la cabeza y asintió. El problema era solo suyo y el debía digerirlo.
Sigió a aquellas baldosas mal colocadas que indicaban el camino a casa, el único lugar donde podía estar seguro y donde nadie, excepto la música, le podría juzgar y dar consejos.
Lo de lamerse las heridas es algo que ya quedo atrás y ahora lo único que deseaba era meterse en su cama y desear que la noche pasase rápida, que el dolor se desvaneciese y que toda esa retahila de pensamientos idiotas escapase de su mente tal como llegaron, con la misma y pasmosa rapidez. Propagándose como un virus a traves de su mente. Recordándole de nuevo que estar vivo conlleva una serie de cosas, y entre las muchas es sentir, y nunca nadie dijo que fuera fácil. Duele.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Esta va por ti, post-rock.

Os juro que he intentado darle un significado a como esta música puede abrirse camino dentro de mi de una manera aun más sencilla que el mero y automático acto de respirar.
Cuando apareció por mi vida con la canción que os dejo más abajo recuerdo que me colapsé por completo. Me viene a la mente un flash-back y allí me veo, inmovil, bajando lentamente la pantalla del ordenador comprendiendo que sería pecado no disfrutar de aquel sonido que cuidadosamente entraba con semejante dulzura iluminándolo todo, comprendí al instante que debía prestarle la máxima atención al sonido que tiene el silencio.
Dejé que mis (por aquel entonces nuevos) auriculares me hablasen de lo que me preocupaba y me mostrasen un camino que a medida que transcurría la canción tornaba menos incierto y mucho, mucho más corto de lo que imaginaba.
Es cierto que aquel día descubrí que una parte de mi corazon se llenaba a medida que mis lágrimas afloraban de la manera más bonita que pueda recordar; fue un antes y un después mucho más importante de cuando comencé a descubrir la música que hasta entonces me gustaba y sigue gustando.
Esto fue algo más, una puerta, una invitación a soñar y a descubrir La Música, en general. La música y la cara oculta de la vida que sin duda me había ocultado yo mismo, y que desgraciadamente muchas veces me olvido de volver a alumbrar.
Pensé muchas veces en dedicarle una entrada al post-rock en mi blog pero al final por la desidía y por el reiterativo pensamiento de que ya me repetía en mi espacio personal lo dejé atrás. Pero al final me he decidido y me repita o no, esto yo lo tenía que cumplir. Para la tranquilidad de mi persona.
Con esto solo quiero invitaros a los que os pasais por aquí que le deis una escucha, no a todo el mundo le gusta. Soy de la firme creencia que esta música solo llena a un tipo de personas; he oido de todo: que es aburrida, que duerme, que deprime...
No podría describiros ni con todo el vocabulario del mundo las miles y una sensaciones que aporta el post-rock; una especie de gancho que rescata de los momentos oscuros y depende de qué canción aporta ese momento y estado de (como dice uno de mis filósofos favorito) lucidez depresiva, algo ni mucho menos relacionado con el termino propiamente dicho de la depresión.
Una toma de conciencia de la tamaña magnitud de todo lo que nos rodea, un: paro, respiro, y sigo caminando. Y todo de repente torna más sencillo.
Rescata, arropa y calienta. Te hace estremecer de pasión e incita a la introspección. Te enseña a sonreir y a disfrutar de los colores. Despiertas de un sueño que estás soñando despierto y simplemente comprendes y ves, con la curiosidad de un niño, del que le falta el hábito.
Esta entrada va dirigida entonces con la esperanza de que alguno de vosotros lo capteis y enchufeis vuestros auriculares al PC con la tranquilidad de que el viaje que vais a emprender esta exento de peligros y libre de dolor. Quizás os encontreis de bruces con vuestros recuerdos pero todo aflorará con tanta tranquilidad que ese nudo acabará por aflojarse. Quizás haya algún pequeño bache que no queríais encontrar o estaba oculto por el miedo pero repito, tendreis las armas para continuar caminando.
Sin más; disfrutad del que para mi es el grupo que realmente te hace comprender porque, a veces, hay explosiones en el cielo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Firme.

Estelas de plata. Níveas ráfagas de luz en la montaña que respiraba. Enialis llegó lejos subiendo las escaleras de piedra blanquecina coloreada por la nieve.
Allí. Ahora. En medio de la garganta del mundo. Azotado por los elementos y La Diosa. Mas él estaba firme, había dejado el miedo atrás y parte de sus recuerdos quedaron gravados entre los rallos del sol del invierno y las huellas llenas de agua.
Ahora él tenía el control, por primera vez en mucho, mucho tiempo observaba maravillado que sus armas relucían y en su armadura reflejababa el mundo. Pero el de verdad, no el aderezado por su imaginación.
Había aprendido a discernir el filo de la realidad.
Cuando caía la nieve ya no se imaginaba más hogueras ni casas de piedra. Cuando caía la nieve salía de su cabaña a medio hacer y dejaba que escurriesen los copos en su cara. Se sentía vivo. Bien.
Aunque el frío acabase por hacer mella.
Aunque la montaña intentara devorarle.

sábado, 12 de noviembre de 2011

viernes, 4 de noviembre de 2011

Suspiros.


Fueron suspiros de soledad los que avivaron su mano a la luz de la luna desgastada por el agua.
Mientras aquel cigarro se consumía lentamente miles de ideas se apelotonaban en su mente.
Situaciones, imagenes, pensamientos, preocupaciones, obsesiones; un número que solo pretender contar generaba aun más angustía, un número que crecía y que intentar parar era tantear un pacto con la cordura.
Mientras los libros se resquebrajaban y las palabras caían a cuenta gotas entre sus dedos él se agarraba la cabeza con fuerza, como si con sus manos pudiese retener la inmensa presión que emanaba de sus sienes destrozándole su ánimo, menguándole sus fuerzas; arrastrando su alma a un pozo oscuro de cables de alta tensión y choque de ideas.
Intentaba bailar con el bolígrafo una coreografía muy estudiada de antemano que aliviaba su dolor de pecho si lograba concentrar toda su atención en aquel objeto de plástico barato pero esta vez los nervios ganaron la batalla y se le escapó de las manos.
Rodó y rodó el bolígrafo sobre su escritorio sorteando apuntes, lágrimas secas, garabatos fruto del aburrimiento y un par de pastillas donde residía su libertad para encontrar la salvación en el frío parquet.
El agua había ocultado la luna.

domingo, 30 de octubre de 2011

Explosiones en mi cielo.


Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren todo el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro papá y nuestra mamá, nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies, cosquillitas a nuestro estómago, etc.
También existen aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a los amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es darnos cuenta que aquellas que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre… simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevaron mucho, pero no habrá de los que no nos dejaran nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por causalidad.
-Jorge Luis Borges

viernes, 28 de octubre de 2011

Don't Think Twice, It's All Right.


Me sigue conmoviendo lo que me conmovió siempre.
Lo que hay de ternura, de bondad, de veracidad y sobre todo de generosidad, de magnanimidad en los seres humanos.
Mis amigos son invariablemente personas que solo tienen lo que han dado.
Cada vez me hago más ostra y me retiro más del mundo y solo trato con personas a las que pueda admirar y ya te digo... que admiro a las personas fundamentalmente por su capacidad para dar y por su economía en el pedir.
Amar la verdad es amar las cosas. Se suele suponer que las cosas deberian respetar a la verdad, y es lo contrario, la verdad es el estado de las cosas.
Cuanto más amas la verdad más amas la independiencia de las cosas.
Más amas el como van pasando, como van ocurriendo.
Querría ser recordado por el amor a la verdad.
Por el amor a lo que las cosas son.
Pero un ser que no está prescrito, sino que se va contruyendo ahí en el limite.
A partir del desequilibrio puro, precipicio, ahí delante.
Y sin embargo cuantos de nosotros se han inventado unas alas y surcan el aire para confort y orgullo de los demás...
-A. Escohotado

martes, 25 de octubre de 2011

Let the seasons begin; it rolls right on.


Movía de arriba a abajo su pie derecho, marcando los compases del sonido de la calle y dándole caladas al aire.
Era tal cual la escena de la típica película en la que te encuentras al típico personaje pensativo mientras el resto del mundo realiza sus quehaceres sin darle mayor importancia al punto clave de la historia.
La diferencia aquí estriba en que él no era vital en el desarrollo de la acción. No al menos en ese momento. No al menos en aquel lugar aderezado de luces anaranjadas y olor a mar.

sábado, 22 de octubre de 2011

Luz.


Enialis dejó la cunca vacía de brebaje encima de la mesa.
A medio camino entre la relajación y los nervios tentó en la oscuridad con sus manos un punto de apoyo y lo encontró en una pared de bambú que ahora semejaba algodón, adaptándose perfectamente a su espalda.
Acurrucado, sintiendo unas pequeñas oleadas de calor que iban en aumento comenzando en sus muslos y subiendo por la columna para finalizar en la nuca, abrió los ojos y escudriñó las tinieblas que aporta la noche sin luna.
El rumor del bosque era cercano y ya podía comenzar a escuchar el canto de las estrellas y las palabras del arrollo que descendía de la montaña.
Pequeños destellitos de luces, como si de cientos de luciérnagas hubiesen entrado en la cabaña, asaltaron su mirada. Magia y misterio a partes iguales se desplegaban ante él, abriéndole las puertas de un mundo apasionante y extraño, paralelo al cotidiano, donde hasta las leyes de la física carecían de valor.
El hombre viejo observaba sonriente desde el otro lado de la sala transmitiendo calidez y aprobación y cuando Enialis titubeó y le asaltaron sus demonios, sus miedos; él le agarró la mano y le acarició. Solo una simple palabra, susurrada en su oido bastó para desatar un mar de amor y comprensión que la lluvia trajo consigo, iniciándose así de nuevo el ciclo de la vida.
El eterno retorno de todas las cosas y la forma pura y nívea de la naturaleza ahora en comunión con cada célula pensante de su organismo.
Encontrando fuerzas en rincones iluminados consiguió levantarse y estirarse, sentir cada musculo de su cuerpo en movimiento y encaminarse a la salida de la cabaña.
El agua de la lluvia ondeaba en el arrollo y se unía en su sendero. Su pelo comenzó a refrecarse y todo aquel amor que ella le enviaba del cielo lo sintió en su piel, en su corazón ahora desbordado ante la salida de la luna, oculta timidamente entre las nubes.
Desbordado por unas lágrimas que ya no podía retener más se sentó en el barro y lo moldeó, jugó con él como el niño que ahora volvía a nacer ante la atenta mirada de su abuela que iluminaba todo su cielo. El hombre de dentro de la cabaña también salió fuera y se despidió de Enialis no sin antes darle un beso en la frente y decirle que lo había conseguido. Que donde él estaba sentado era su lugar. Frente a esa bella escultura de barro con forma de recuerdo. Cerca del arrollo y cerca de los bosques. Cerca de la luna y cerca de la lluvia.
Un lugar donde ella estaba cerca y lo observaba. Donde la vida era real y el amor existía de verdad.

miércoles, 19 de octubre de 2011

15-O


No eres solo tú, no soy solo yo; somos todos.

domingo, 16 de octubre de 2011

1999.


Ya no hay ganas de seguir el show ni de continuar fingiendo, sólo quiero ser espectador, relax, entertainment.
Me pregunto quién pensó el guión debe estar bastante enfermo.
Fue el estreno de un gran director, le caerán mil premios...

viernes, 14 de octubre de 2011

Siempre estaremos juntos.


Una tarde, cuando la abuela descansaba en el exterior de la casa, Malinalli se acercó en silencio y, sin hacer ruido, se puso muy cerca de su abuela. Traía un pequeño pájaro entre sus manos y le dijo:
—Mira abuela, ¿ves cómo sufre? La abuela le preguntó:
—¿Qué es lo que sufre?
—¿No lo ves? Lo traigo en mis manos y está herido, me gustaría curarlo.
—No, no lo veo, ¿de dónde está herido?
—De una de sus alas.
La abuela extendió las manos y Malinalli depositó en ellas la pequeña ave.
Para Malinalli fue toda una sorpresa darse cuenta de que su abuela trataba de descubrir a tientas el daño en el ala del pájaro.
—Citli, ¿cómo es que viéndolo todo, no ves nada? Si tus ojos no ven los colores, no ven mis ojos, no ven mi cara, no ven mis códices, ¿qué es lo que ven?
La abuela le contestó:
—Yo veo lo que está atrás de las cosas. No puedo ver tu cara, pero sé que eres hermosa; no puedo ver tu exterior, pero puedo percibir tu alma. Nunca he visto tus códices, pero los he visto a través de tus palabras. Puedo ver todas las cosas en las que creo. Puedo mirar el porqué estamos aquí y adonde iremos cuando dejemos de jugar.
Malinalli empezó a llorar en silencio y su abuela le preguntó:
—¿Porqué lloras?
Lloro porque veo que no necesitas los ojos para mirar ni para ser feliz —le respondió—, y lloro porque te quiero y no quiero que te vayas.
La abuela, con ternura, la tomó entre sus brazos y le dijo:
—Nunca me iré de ti. Cada vez que veas un ave volar, ahí estaré yo. En la forma de los árboles, ahí estaré yo. En las montañas, en los volcanes, en la milpa, estaré yo. Y, sobre todas las cosas, cada vez que llueva estaré cerca de ti. En la lluvia siempre estaremos juntas. Y no te preocupes por mí, yo me quedé ciega porque me molestaba que las formas me confundieran y no me dejaran ver su esencia. Yo me quedé ciega para regresar a la verdad. Fue una decisión mía y estoy feliz de ver lo que ahora veo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¡Pum!


Me siento protegido: me vigila mi abuelo, los niños soñadores siempre miran al cielo.
La vida va perdida, vivo en un agujero pero nunca estaré solo porque sé que te quiero.
Sé que te quiero aunque me sienta perdido si miro al pasado ya no estoy arrepentido.
Vivo mi vida buscando darle un sentido y algún momento vivido nunca jamás se me olvida.
Me merezco otra oportunidad. ¡Me doy otra oportunidad!
Everything's gonna be alright!

domingo, 9 de octubre de 2011

Shine.


De como la tormenta quedó atrás y como la oscuridad se apagó.
Como la luz brilla con toques de psicodelia. Es posible volar estando despierto.
Es posible soñar con los ojos abiertos.
Si alguna vez la realidad ha iluminado tanto es en este mismo instante.

''On the wings of the night
As the daytime is stirring
Where the speechless unite
In a silent accord
Using words you will find are strange
And mesmerised as they light the flame
Feel the new wind of change
On the wings of the night''

viernes, 30 de septiembre de 2011

Y todo se llenó de color.


A medida que mis pasos recorrían esa montaña gigantesca a orillas del mar, una vez sorteamos la torre y la fortaleza; sentía como me elevaba poco a poco.
Cuando me quise dar cuenta ya era demasiado tarde. El mundo que conocía había quedado atrás para siempre.
Y esto no supuso un grave problema, no fue otra gran crisis de ansiedad ni esos nervios que oprimen el corazón. No fue ese miedo a perder lo que a uno realmente le importa. Realmente aquello ya había dejado de importar.
Simplemente comprendí y aquella imagen distorsionada de lo que yo creía como real se desvaneció en alguna parte inaccesible de mi memoria.
No lloré la perdida de aquel sueño, no había motivos para llorar cuando lo que se estaba desvaneciendo eran todos mis prejuicios y la maldad que podía albergar en recovecos de mi alma.
Todo era un gran cuadro pintado al oleo cambiando, respirando, viviendo; dando color al nuevo mundo que se desplegaba ante nosotros con la belleza suprema, con la curiosidad y la falta de hábito del crío que esta naciendo de nuevo observaba maravillado (ahora sí) con lágrimas a punto de aflorar. Ese era el mundo escondido. El que no lograba observar a traves del velo.
Nuevo, bello, REAL. La naturaleza en su estado más puro y más primitivo. Más perfecto.
Todo respiraba y estaba en sintonía conmigo y con él.
Es como si de repente todas esas piezas desencajadas, o que yo tenía la sensación de que estaban desencajadas coincidiesen de repente, y quedasen así para siempre al comprender el milagro de la vida.
Le observé durante un instante, detenidamente.
La paz que sus ojos brillantes transmitían eran el espejo de las brillantes luces reflejadas en el mar donde se creaban nuevas realidades.
Solo este milagro podía haber ocurrido con él.
Y allí, en medio del mundo. Feliz. Volví a nacer, y finalmente comprendí el significado de la palabra amor.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Calor congelado.


Se mezclaba el sonido del mar con la brisa.
La luz cada vez era más intensa y la oscuridad un mero recuerdo, difuso, perdido en el pasado.
Un pasado donde él luchó y vivió dejando cada segundo de su vida en algo que merecía le pena. Donde cada gota de sudor marcó una nueva existencia imposible de imaginar, algo inmenso que trascendía todo sentimiento humano y mundano. Aquello estaba más allá.
Como en todos los grandes esfuerzos llega un momento en el que todo se termina, en el que tanta lucha deriva en un algo, quizás en una perdida o en una gran victoria. Pero siempre finaliza y llega una especie de calma, esa que nos venden como la mayor tranquilidad posible; pero eso no existe. La curación no llega para los soñadores. Para los que existieron de verdad.
A veces no hay lugar para la esperanza y los rincones están copados de dolor, de miedo, de desesperación y de nervios. Navegas, es cierto, pero no sabes a donde.
¿Dejarse llevar? Autoconvencimiento, sabes bien donde encallarás.
Sabes que las aguas estarán negras y la marea te arrastará.

Enialis amarraba las riendas del barco mientras le sangraban las manos ante la fuerza que debía utilizar para que aquello no se desviase demasiado, sabía bien donde se estrellaría. Se lo había dicho el cielo, ahora nublado y agitado por el viento.
Ya lo sentía en sus propias carnes. Todo estaba oscuro y el invierno se acercaba.
Él temía la luz que antaño le había cegado tanto.
Su espada dejó de brillar más su corazón seguía latiendo ante la escarcha que comenzaba a aparecer en el suelo del navío. Es ahí, en ese instante, cuando sonrió.
Algo pareció reconfortarle ante los gélidos vientos que susurraban entre sus ropajes, ahora erizándole el bello y recordándole que si no quería morir debía cobijarse, protegerse, encender una pequeña luz nueva que iluminara el camino. Que espantase los demonios y diese cobijo a las otras pequeñas luces que merodeaban a su alrededor aconsejandole.
No había que temer.
El invierno se acerca y aquella embarcación no encallaría.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Las cosas que no pude responder.


¿No sientes como bombea? ahí lo tienes, ahí, ¡ahí!.
¿Lo ves? Yo lo siento.
Dices que no te sientes vivo y míralo, sigue latiendo.
¿No te has acostumbrado aún a esa manera diferente de latir?
Él siempre va a funcionar, quizás no de la misma manera, pero solo párate a escuchar.
Es música, marca el compás de tu vida. Él fluye, no te resistas y déjate ir.
Improvisa. Haz algo. Pero nunca te quedes quieto.

martes, 6 de septiembre de 2011

La unión hace la fuerza.


Lo hemos vuelto a hacer. Hemos vuelto a mirar a los ojos al miedo, a la angustia de encerrarse en una urna de cristal y quedarse atrapado en un lugar donde el tiempo no transcurre para uno mismo. Los músculos se tensan y la vida se difumina como un espejo empañado. La confianza se muere y las palabras se pierden con el viento. Tu reflejo ya no te devuelve la mirada.
Hoy con firmeza hemos vuelto a alejar ese miedo. Se ha ido por donde ha venido y tardará mucho tiempo el volver. Nos teme. Nuestra fuerza reside en nuestro espíritu. Nuestra fuerza reside en el calor de nuestros ojos y en el poder de nuestras palabras.
Si uno de nosotros falla, titubea o simplemente la vida le vence es cuestión de tiempo que los tres restantes escuchemos la llamada silenciosa de la amistad. El eco lejano del aura que se apaga y necesita nueva y renovada vida.
Y es que con todas las experiencias que tenemos juntos a nuestras espaldas tenemos vida para alumbrar la noche más oscura. Para encender la estrella que se apaga y hacer que brille más que nunca.
Hoy en algún lugar lejano, quizás más allá del muro del sueño, cuatro astros no tiritan de frío.

miércoles, 31 de agosto de 2011

No dejaré.


No dejaré que ningun segundo más de tiempo reste mi vida con la certeza de no haber sido consciente de que la estaba viviendo.
Nunca dejaré que una lágrima caiga por desaliento, derrota o la sensación de no haberlo intentado.
Ahora, en esta habitación que fluye a traves del tiempo pero aislándonos del exterior podemos abordar nuestros corazones; soy consciente de mi vida y de la suya, unidas desde hace tiempo por el cariño y las derrotas y victorias que desembocan en un lugar incierto pero seguro. Y con él aquí no puedo dudar.
No huiré de mi mismo nunca más y lucharé contra mis miedos. El mejor lugar para quedarse es uno mismo.
No me olvidaré de quien soy ni aunque la humanidad se pierda en el olvido de sí misma.
Siempre caminaré hacia delante. Siempre.

lunes, 29 de agosto de 2011

Creo en la música.


Quizás sea el grito silencioso, bello y apagado de nuestra generación.
La belleza camuflada en sonidos y armonías, disparos de flores hacía lo más profundo del espíritu.
Como las gotas que corren por el grisaceo cristal corren las lágrimas por las mejillas.
Ilumina, te hace recordar. Te enseña a quererte y no olvidarte.
Y cuando quieres darte cuenta estás flotando y existiendo. Dejándote llevar por la música que amas y has encontrado y que ella, sin darte cuenta tú, también te estaba buscando.
Ahora ves el sendero iluminado. Un camino que nunca habías visto antes pero que sabes que ahí estaba. Y tienes toda la fuerza en tus piernas para recorrerlo.


jueves, 25 de agosto de 2011

Explosiones en el cielo.


Aunque no puedo ver.
Aunque no puedo sentir estímulo externo más allá de la música. De esa música.
Cuanta belleza encerrada en unas notas y cuanta liberada en mi pensamiento.
Los recuerdos suceden rápidos, los veo pero no puedo pararme en ninguno; en cambio el futuro, lo que vislumbro, lo que mi razón asimila como momentos vítales de lo que está por llegar aparecen con claridad y nitidez.
No duelen, incluso las verdades que deberían hacer daño.
Allí no, en ese lugar oscuro y luminoso, en ese rincón al que accedo antes de dormirme.
Justamente es en aquel espacio sin tiempo donde soy libre y veo, siento, existo.
Aunque no hay ninguna luz material que ilumine.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Recuerdos no vividos.


Ahora la vida se reduce a la supervivencia, no queda nada de la energía de los 60. Ese fue el error fatal de Tim Leary, vendió la idea de la expansión de la conciencia, sin pensar en la sombría realidad que le esperaba a toda la gente que le tomara en serio. Esos pobres llenos de acido que creían que podían comprar paz y entendimiento a tres pavos la dosis. Pero sus pérdidas y errores son también los nuestros. Leary derrocó la ilusión en una forma de vida que él ayudo a crear, dejo una generación de buscadores de la verdad. Que nunca entendieron la falacia mística de la cultura del acido, la suposición de que alguien, o al menos alguna fuerza, mantenía la luz al final del túnel...

martes, 23 de agosto de 2011

Volver.


Me aferré a la idea de poder volar. Llegué a convencerme que ya no estaba aquí.
Odié el mundo, la vida y la existencia terrenal.
Toda aquella luz tan pura y tan nívea fue desapareciendo dejándo poco a poco una ligera amargura en unas retinas que fueron desgastándose.
La esperanza, lo que yo creía como real, todo aquello que sentí, amé y viví habían dejado de tener valor. Eran leyes infundadas, invenciones de miles y miles de acontecimientos concadenados que formaron mi ego. El ego de todas aquellas personas que se cruzaban conmigo por la calle e intercambiábamos miradas; observaban desde el desconocimiento, desde la incertidumbre. Desde el miedo.
Algo carente de valor. Algo que no era mío. Debía desaparecer para volver a nacer.
Seguí buscando ese sentido, más no lo encontraba ya. Estaba demasiado elevado, no podía volver. No quería volver. Más debía volver.
Sentir de nuevo el suelo bajo la incertidumbre de si es o no real. Dejar de preguntarse a si mismo que importa y que no.
Que está bien y que está mal.
Volver a dejarse llevar. Volver a nacer y empezar otra vez.

sábado, 13 de agosto de 2011

Mi primer poema, de Pablo Neruda.

Ahora voy a contarles alguna historia de pájaros. En el lago Budi perseguían a los cisnes con ferocidad. Se acercaban a ellos sigilosamente en los botes y luego rápido, rápido remaban... Los cisnes, como los albatros, emprenden difícilmente el vuelo, deben correr patinando sobre el agua. Levantan con dificultad sus grandes alas. Los alcanzaban y a garrotazos terminaban con ellos.
Me trajeron un cisne medio muerto. Era una de esas maravillosas aves que no he vuelto a ver en el mundo, el cisne cuello negro.
Una nave de nieve con el esbelto cuello como metido en una estrecha media de seda negra. El pico anaranjado y los ojos rojos.
Esto fue cerca del mar, en Puerto Saavedra, Imperial del Sur.
Me lo entregaron casi muerto. Bañé sus heridas y le empujé pedacitos de pan y de pescado a la garganta. Todo lo devolvía. Sin embargo, fue reponiéndose de sus lastimaduras, comenzó a comprender que yo era su amigo. Y yo comencé a comprender que la nostalgia lo mataba. Entonces, cargando el pesado pájaro en mis brazos por las calles, lo llevaba al río. El nadaba un poco, cerca de mí. Yo quería que pescara y le indicaba las piedrecitas del fondo, las arenas por donde se deslizaban los plateados peces de sur. Pero él miraba con ojos tristes la distancia.
Así cada día, por más de veinte, lo llevé al río y lo traje a mi casa. El cisne era casi tan grande como yo. Una tarde estuvo más ensimismado, nadó cerca de mí, pero no se distrajo con las musarañas con que yo quería enseñarle de nuevo a pescar. Se estuvo muy quieto y lo tomé de nuevo en brazos para llevármelo a casa. Entonces, cuando lo tenía a la altura de mi pecho, sentí que se desenrollaba una cinta, algo como un brazo negro me rozaba la cara. Era su largo y ondulante cuello que caía. Así aprendí que los cisnes no cantan cuando mueren.

viernes, 12 de agosto de 2011

El filo de lo real.


Desaparecí.
Mi cuerpo poco a poco tornaba más y más grisaceo.
Me daba cuenta como lentamente mis miembros comenzaban a hacerse más transparentes; al principio intenté luchar contra la idea de irme para siempre. De perderme en medio de un oceano desconocido donde no podía respirar, donde mirase a donde mirase solo veía miedo y sentía frío y oscuridad. Lo sentía, se acercaba. Era pura ansiedad materializada en espamos y tiritonas.
Cuando me percaté que no había marcha atrás, algo dentro de mi, quizás la última gota de esperanza que almacenaba mi corazón me dijo que me dejase llevar. Que cerrase los ojos y me recostase. Oí su voz entre toda aquella inmensidad.
Que no tuviese miedo, que simplemente observase y sintiese, que ella estaría ahí guiándome como antes de que se fuera. Y aun sin saber muy bien porque, mecido por la paz que siempre otorga su voz, decidí acercarme a ese basto mar, decidí lanzarme al filo de la realidad; alejarme del mundo. Lejos de toda atadura corporea floté hasta terminar en aquel vasto oceano del que tanto había leído y siempre me había maravillado.
Jirones de sentimientos iban y venían desmenuzando mi ego para finalmente hacerlo explotar en un universo perfecto de colores, esperanzas y recuerdos.
Aquellas aguas batían deprisa, debía ser rápido y observar, sentirla, no parar de mirar a aquel espectaculo de pura sinestesia y pasiones a flor de piel.
Cuando comenzó a llover comprendí que era mi cuerpo ahora emocionado en aquel sofa que se me antojaba tan lejano. Un mundo donde ahora no quería volver ni sentir cerca.
Un mundo al que ahora comprendía con muchísima más tolerancia y mucha más melancolía.
Pero la supuesta realidad me reclamaba mientras su voz susurraba para mi que debía irme de nuevo, que no podía quedarme para siempre con ella allí, en aquel lugar sin tiempo. Que la hora del reencuentro aun debía esperar.
En vano intenté luchar contra aquellas olas cada vez más fuertes, nadar contracorriente e intentar alcanzar la orilla. Pero fue imposible, ella esperaba sentada en la arena y me dijo adios de nuevo. No podía soportarlo más.
Me dejé vencer mirando a aquel cielo que ahora se desquebrajaba mientras un sonido de piano reconocible me volvio a confirmar que había vuelto y que aquello había sido real.

domingo, 7 de agosto de 2011

Un paso más.

Es extremadamente irónico el final del viaje espiritual, cuando cada vez sientes más el miedo a que se rompa todo, cada vez sientes más el ansia porque se arregle todo, y cada vez te das cuenta a más velocidad de que todo se rompe y se arregla infinitas veces por instante.
En ese momento puedes comprender esto. Todo esto.
Que esto es eso y aquello, y que antes de serlo ya lo fue porque lo será. Sin el tiempo no hay nada. Y sin nada, tampoco hay tiempo. Por eso todo se puede comprender cuando comprendes que no es nada, y entonces comprendes que es exactamente eso: nada. Todo es exactamente nada.
¿Qué es lo que hay en el vacío a parte de tu realidad?
No es ella, tu realidad, la realidad de tu tiempo y de cada instante de ese tiempo y espacio imaginado por y para ti, parte del más absoluto y eterno vacío.
El vacío lo comprende todo. Por eso tú puedes comprender esto ahora, porque no eres nada ni nadie...
Sólo vacío.

domingo, 31 de julio de 2011

[In un giorno di pioggia]

El aire soplaba suave y me empapó de una fragancia a mar que me recordaba de donde era, donde estaba, como tantas otras veces desde el día que llegué a casa.
Si hecho la vista atrás y repaso todos esos recuerdos que aun tiritan en rincones de mi pensamiento, que lloran cuando escuchan de nuevo una voz en italiano; todo estalla en colores y formas cálidas como cuando la letra de una canción silba palabras que otrora pensaba en aquel idioma dulce y melódico que ya quedó atrás.
En casa es el mejor lugar donde puedo estar. Pero como echo de menos despertarme perezoso por el sol que entraba por esas verdes persianas de madera que ahora tanto me faltan y empaparme del olor a café que emanaba de la cocina.
Cuando me quise dar cuenta de que me había ido lejos el agua del mar ya ondulaba de una manera calmada, volví a estar aquí; eso encaja perfectamente con ese concepto que tengo de los buenos domingos. Esos en los que en vez de quedarse en casa replanteándose chorradas sin sentido ni respuesta instantánea sales a dar un paseo, a empaparte en agua de lluvia o en rayos de sol y agradeces la vida que tienes. Sin más. Simplemente respiras y observas. Estás vivo y lo sabes. Y me encantan los días así.

domingo, 24 de julio de 2011

[Senda del tiempo]


En la tranquilidad que otorga la calma antes de la tempestad; allí, en medio de todo y la nada a la vez, Enialis comenzó a ataviarse la armadura.
Poco a poco iba poniéndose todas las piezas con milimetrada rutina como si de un puzzle conocido se tratase. Un juego que jamás acabaría por cansarle.
Mezclada su sombra por las luces tenues de las velas de la tienda aquella figura cada vez semejaba algo más grande y heroico. Una leyenda que a cuenta gotas se iba formando.
Decidido, sin temor en su mirada. Sin miedo.
Fëasul esperaba fuera con el lomo agazapado, invitándole con dulzura a subir y cabalgar a la gloria y la esperanza de liberar su vida con su fiel amigo Celtar, inmiscuido a su vez en el mismo proceso.
Ambos montaron en sus respectivas monturas mientras a sus espaldas miles de hombres libres miraban con lágrimas en los ojos el nacimiento del sol y el reflejo del mismo en las armaduras de sus fieles generales ahora dispuestos a acompañarles a las mismas puertas del cielo.
Bastó una palabra que se levantó entre las innumerables voces y resonó entre la llanura verde y las montañas de aquel lugar para que todas los cuerpos allí presentes se llenaran de energía y espolearan a sus caballos: libertad.
La humareda de polvo que allí se levantó se observó desde kilometros, el estruendo de los jinetes se escucharía hasta por los mismísimos dioses ahora moviendo la balanza en favor de aquellos hombres.
Mientras ellos empuñaban sus espadas hacia al frente como siempre habían hecho no había nada que temer. Sí mucho que ganar. Mucho que aprender.
Y con una sonrisa ambos comprendieron todo el buen camino que había quedado atrás y que bello camino recorrían ahora, unidos a la felicidad.

domingo, 10 de julio de 2011

[Ortigueira 2011]


Progresivamente, poco a poco el resto de la humanidad y, con ella todos los problemas que nosotros mismos conscientes o inconscientemente en el camino del autoconocimiento, de la necesidad de encontrarnos; desaparecieron.
Solo estaban allí esas cuatro personas capaces de llevarme a un plano de tranquilidad, con su corazon abierto y dispuestos a soñar entre mágicas, paganas y muy nuestras melodías.
Mientras el mundo tornaba más y más bello y descargas de una emocion mezclada con la euforia de estar con quien quiero estar en este mundo aparte llamado Ortigueira, comenzaban a brotar en rincones de mi corazón como torrentes de energía que llenaban todo de luz y belleza. Una belleza que me acompañaría intensamente toda la noche y quedaría gravada en mi memoria para el resto de mi vida.
Amé sin parar a todo aquello que me rodeaba, comprendí la belleza del universo y toda su simpleza dentro de su complejidad, la fortuna de estar vivo, el ser consciente de mis amigos, de que, sin ellos, esto no hubiera sido igual y yo no sería quien soy; ahora más sabio y más adulto.
Entre rincones de piedra de la legendaria Galicia, envueltos en todo su misterio y folclore flotamos en perfecta comunion de pensamiento en un planeta tierra que hoy, tras analizar todo lo que me rodeaba y tan bella, joven y alocada experiencia, no puedo sino sonreir y reafirmar lo feliz que soy gracias a vosotros.
Nunca me había sentido tan en paz como en este mismo instante, mientras escribo estas palabras y puedo mirar al pasado reciente; a estos últimos cinco días donde creo que he aprendido muchísimas más cosas de las que puede otorgar muchos años de vida y todo gracias a una empatía más que perfecta con vosotros.
Echaré de menos la Iron Hill y con ella toda su magia. Pero el año que viene volveremos a conquistarla aun con más antelación.
Os quiero un mundo.
Que orgulloso me siento de ser gallego y de tener gente como vosotros a mi lado.
¡VIVA ORTIGUEIRA!

viernes, 1 de julio de 2011

[Un punto azul pálido]


Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.
La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.
Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.

domingo, 26 de junio de 2011

[En casa]


Aquel sentimiento era real, no era fruto de ningún sueño ni de una de esas pesadillas que no te dejan dormir por muy cansado que estés; era algo que me recorría de una manera diferente a todo lo que he podido sentir jamás.
A medida que se iba acercando el momento della partenza me imaginaba siempre que me iba a la cama mientras "respiraba por primera vez despues del coma" como seria una verdadera despedida. Ahora que siento que verdaderamente he abierto los ojos tras un largo sueño sé lo que es.
Una nueva sensación, una nueva perspectiva de ver las cosas después de decir adiós a las personas mas increíbles que han pasado por mi vida y lo han cambiado todo en tan poco tiempo.
Hubo lagrimas tristes acompañadas de sonrisas, corazones que bombeaban al mismo tiempo en esa perfecta armonía que hemos ido mimando, trabajando en ella durante todo un año mediante todos esos momentos que forman ahora parte de mis retinas y de ese corazón que se resiste a latir desamcopasado; compartir todo lo que nuestros corazones son capaces y han aprendido a dar.
Todo aun es demasiado reciente y atrás va quedando Italia y con ella una parte de mi alma ligada a cada lugar que he visitado, a las personas que ahora leéis esto y esbozáis una sonrisa, a todos esos momentos enmarcados en el tiempo y que recordaremos con la alegría y la ilusión que da el ser consciente de haber vivido algo tan real y lleno de amor como ha sido este precioso año de Erasmus. No se a ciencia cierta aun que ha cambiado, necesitare mi tiempo para ir digiriendo todo esto ya que ahora me siento superado por un año que se me ha hecho pequeño pero que lo veo lleno de inmensidad.
He aprendido a quererme como nunca imaginé y gracias a ello puedo compartirlo con toda la gente que esta ahí.
A sentir amor por la amistad, a cuidar la vida de la gente cercana de una manera que antes no me hubiera planteado.
Compartir es lo mas precioso que tenemos las personas. Y vosotros, y tu, Italia; me habéis enseñado a amar, así de simple así de complejo, amar la vida. A nunca estar vacío ni sentirme solo. A ser fuerte y realmente ser consciente de que las cosas realmente tienen el valor que nosotros queramos darle. Y este año, desde luego, vale mas que toda una vida y un universo lleno de estrellas.
Suerte a cada uno en vuestro nuevo camino.
Nos veremos pronto.

martes, 21 de junio de 2011

[It's times like these you learn to live again]


Los dos permanecimos en silencio.
Dejando a nuestros sentidos libres, totalmente sensibilizados.
Disfrutamos del sonido que otorga la tranquilidad.
El sonido que teje el mundo; una maravillosa sinfonía con un elevado director que, sonriente, dirigía su batuta moviendo todos aquellos hilos a las que decidió darles un significado mayor que al resto de la creación.
Fijándose en nosotros, en aquel instante, en nuestra respiración, en todas aquellas estrellas en perfecta comunión como las piezas de un puzzle perfecto en el que todo encaja de una manera milimetrada. Allí estaba la belleza del mundo en su complejidad, vista desde arriba, fuera de mi ego al que esta vez no lo dejé entrar en el mundo que me disponía a crear, dejándolo lejos, cada vez más lejos que la anterior vez.
Allí, perdidos en medio de la Umbria vislumbré mi casa, el puerto de mi ciudad.
Solo debía concentrarme en un punto, creer lo que estaba viendo et voilà, allí estaba. Que sensación más pura... si cerraba los ojos, el sonido del viento lo transformaba en el sonido del mar. Las luces de Asis en las lejanía, tejían las pequeñas casas a los pies de la costa de Oleiros que se ve desde allí, las nubes oscuras mezcladas con el aire caliente eran las montañas.
Y las estrellas, siempre las mismas, observaban desde arriba, brillando más que nunca mezcladas con la luz de una luna que cegaba, reflejandose en aquel mar que construí con mi imaginación.
Se lo expliqué a él, le dije lo que estaba viendo y lo entendió a la perfección, lo que hacía cinco minutos atrás solo eran risas ahora se convirtió en una empatía perfecta que no paraba de crecer; estaba conmigo, en casa, en el hogar que este Sábado volveré a ver y sentir.
Sin tener que imaginarlo. Este Sábado llego a casa lleno de recuerdos, lágrimas y sonrisas.
Este Sábado nos veremos de nuevo y compartiremos nuestras vivencias en la mesas de siempre. Todos juntos.

lunes, 13 de junio de 2011

[Vida]


Creo que existir trata de eso. Tantas realidades distintas que solo puedes vivir una, vivir es un sueño, a veces hay sueños que te gustan tanto que intentas retomarlos la siguiente vez que te quedas dormido, si lo haces varias veces acaba siendo un hábito y sueñas siempre con lo mismo. Ahora imagina que soñar es la realidad y la realidad los sueños. Imagina que de todas las realidades elegiste esta y fuiste añadiéndole cosas, haciéndola más compleja, envejeciendo en ella, viviéndola, mira todo lo que hay alrededor tuyo, todo se parece a ti, hecho de la misma manera y, aparentemente, aislado en un universo vacío… Obsérvate interactuando con otros que eligieron la misma realidad, que se parecen tanto a ti, que evolucionaron de la misma manera y sienten lo mismo que tú, la realidad menos vacía que pudiste encontrar.
Te has quedado en esta porción, cada noche echas un vistazo a todo y cada mañana vuelves a este pequeño cubículo, aquí donde has sentido amor hacia alguien, donde el más estúpido detalle te hace aferrarte a la vida, porque morir es rendirse. Al final todos nos rendimos, bien por dolor o bien porque el sueño ha envejecido tanto, se ha hecho tan insostenible que elegimos no luchar más por sostenerlo.
Sé que elegí este momento, esta vida, esta realidad y este segundo, elegí tomar esto un día más, una vez más, un sueño más de esta vida, abrazar a mis padres una vez más, beberme otra botella, echar otro polvo, querer a alguien sin límites y sin miedo a equivocarme y equivocarme otra vez, no sé qué haré cuando haya muerto, no sé si volveré aquí, aunque todo el dolor que he sentido en esta vida se ve recompensado por lo mucho que quiero a algunas personas, lo suficiente como para elegirla por encima de todas, esta realidad tiene el dolor más justificado, y ahora estoy vivo, es lo único que importa.

sábado, 11 de junio de 2011

martes, 7 de junio de 2011

[Memoria de la noche]

Demasiado triste para articular palabras.
Demasiadas lágrimas para poder observar.
Gracias.

domingo, 5 de junio de 2011

[Hijo de las estrellas]


Floto en el mar de estrellas alejándome de la costa.
Me perderé en el sueño cuando lleguen los días oscuros pero haré que el tiempo retroceda y las estrellas vuelvan a brillar.
Prenderé el cielo de noches de brillante carmesí y juntas, brillarán eternamente.
Con brillantes colores plateados, brillarán eternamente.

miércoles, 1 de junio de 2011

[Tiempo]

El corazón se movía a cien por hora.
Durante unos segundos pensé que alguién lo estaba agitando, que una fuerza externa a esta vida lo quería para sí.
No sé de que manera. Jamás había sentido algo parecido.
El bello erizado de aquella manera, el bombeo tan potente materializado en gotas de sudor y lágrimas. En un ansia creciente por una parte y una paz indescriptible por otra.
La sentí a ella. Noté su respiración a traves de las nubes y como había estado pendiente de mi durante toda aquella importante conversación. Sonriendo, mirándome con la sinceridad que siempre le caracterizó, defendiéndome.
Quizás simplemente era una señal que decía algo como: ''debes hacer algo, despierta''; o tal vez fue la reacción de mi cerebro ante tanta información sorprendente; ante semejante conexión entre él y yo.
En aquel amigo italiano que ahora me habría su alma mostrándome que los sentimientos no tienen idiomas ni culturas.
Me deje llevar por sus palabras y por toda la sabiduría que aporta una relación humana tan fuerte como la que estábamos ganando en cada segundo que transcurría; en un momento que parecía no tener tiempo pero en el que estaban sucediendo mil cosas a nuestro alrededor incluso más allá del muro del sueño.
Todo en orden, en perfecta sintonía, como las frases que se suceden unas tras otras en el más fascinante de los libros.
Cuando sus labios se apagaron fue tal la corriente de energía en la que me vi envuelto que necesité mi tiempo, ese momento mío para digerir cosas impensables hasta aquel entonces.
Y todo ha vuelto a cambiar, otra vez.

viernes, 27 de mayo de 2011

[.]


Los teclados de Manzarek volvieron a sumirme en un estado catártico mientras observaba todo aquel paisaje de sobra conocido pero siempre misterioso.
Los colores de la puesta de sol volvieron a mezclarse de mil y una formas diferentes mientras apuraba las caladas de aquel ultimo cigarro que ahora se consumía entre mis manos como mis ansias de seguir conociéndome.
A mi memoria volvieron esos recuerdos de la adolescencia que todos hemos pasado.
Con esas crisis de identidad apelotonadas como un nudo que se iban desaciendo a medida que iba dando pasos en la rueda del tiempo y que, ahora, parece que de nuevo han vuelto a mi dejándome bastante más confundido que los primeros meses que comenzaba a caminar por este bello pais.
Ahora, allí, solo.
Sin más compañía que la musica de los Doors y una botella de vino, extrañado observaba aquella puesta de sol como si fuera la primera vez en toda mi vida que estuviese viendo una. Y es cierto, era fascinante.
Mi mente intentaba ordenar reticente todos los sentimientos que ahora emanaban de lugares de fácil acceso dentro de mi alma mientras la voz de Jim hacía las veces de chamán y guía.
Preguntas que suponía que tenían que surgir a medida que este año intenso llegaba a su fin.
Y como bien intuía hace un año; por propio sentido común, allí estaban ahora. Poniendo patas para arriba mi autoestima y todas esas cosas relacionadas con ese: como quiero ser.
Nunca se dejará de crecer y nunca se dejará de morir, es cierto; ahora mismo mil cosas que antes importaban ahora ya no tenían ningún significado para mi y otras, banalidades que antaño no hubiera ni imaginado, se presentaban puras y claras delante de mi mente quizás dando pequeños matices y acercando mi espíritu a ese yo quiero ser así.
Como siempre, la teoría es fácil, complicada es ponerla a la práctica.
Pero sí, he ido empezando de cero no se en que momento, sin proponérmelo si quiera.
El instinto más ánimal del hombre me ha ido guiando en una cruzada conmigo mismo y con un entorno que ahora mismo sé más o menos analizar sin mentirme demasiado.
He ido rehaciendo mi vida sin darme cuenta, mi ego se destruye a pasos agigantados y solo una leve sensacion de paz poco a poco se funde en una melodía que cada vez me trasporta a un lugar más mágico: la temida y esperada vuelta a casa.

PD: De algo si que me engaño, esto no está cerrado por tranquilidad. No existe.

jueves, 26 de mayo de 2011

[Cerrado por tranquilidad]

Es de las pocas veces en mi vida que me alegro de no estar inspirado para escribir absolutamente nada.
Se acerca el verano y la verdad es que aquí en Perugia el calor pega duro.
Son buenas fechas para aprovechar en casa estudiando y tomarse algo en nuestra querida piazza cuando cae el sol.
Suerte en esta época de exámenes que se nos echa encima :D

sábado, 21 de mayo de 2011

[La muerte del ego]

Me siento asombrado continuamente por la gente que viene a mí y que me dice que teme al amor. ¿De dónde proviene este temor al amor?
Se debe a que cuando realmente amas a alguien tu ego empieza a desaparecer y a fundirse. No puedes amar con el ego, el ego se convierte en la barrera. Y cuando quieres destruir la barrera, el ego te dice, «Esto se convertirá en una muerte, ¡cuidado!»
La muerte del ego no es tu muerte. La muerte del ego es en realidad tu posibilidad de vida. El ego es simplemente una cáscara sin vida a tu alrededor. Tiene que ser hecha pedazos y tirada. Surge de forma natural, del mismo modo que cuando un transeúnte pasa, el polvo se deposita sobre sus ropas, sobre su cuerpo y ha de darse un baño para limpiarse de ese polvo.
Al movernos en el tiempo, el polvo de las experiencias, del conocimiento, de la vida vivida, del pasado, se acumula. Ese polvo se convierte en tu ego. Al acumularse, se convierte en una cáscara que ha de ser rota y tirada. Uno se ha de bañar continuamente, cada día, de hecho, a cada instante, de forma que esta cáscara nunca se convierta en una prisión. El ego teme al amor porque en el amor la vida alcanza una culminación. Pero siempre que hay una culminación de la vida también hay una culminación de la muerte. Van de la mano.
-Osho, un místico oriental contemporáneo.

jueves, 19 de mayo de 2011

[No era el final]


El sol despuntaba en el horizonte.
Pequeñas estrellas parpadeaban sobre sus cabezas.
Juntos, unidos por el alma, por la unión pura y sincera que da el universo cuando sonríe corrían sin parar por aquella inmensa y colorida playa empapada de acantilados blancos. Con toda esa sensación que solo da el agua de mar cuando roza tu piel.
El corazón acelerado batía fuertemente superando incluso sus propias barreras. Todos los recuerdos que los tenían en un silencio ahora envuelto en polvos de estrellas.
Era el final de un tunel desconcierto, una carretera de esperanzas y nostalgia pisada por nosotros mismos rumbo a la eternidad del pensamiento y la claridad de todas las ideas.
No había momento de pararse en toda aquella maraña de sentimientos perfectos, de esos que te erizan el bello del cuerpo y te sacuden de energia llena de sonrisas.
El final desde luego solo era un nuevo comienzo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

[Experiencias]

Fue en aquel momento cuando entendí que tenía el cielo y el infierno a cada lado y que yo estaba en medio.
En el "camino de mi vida'' porque aun estaba vivo, sentía mi respiración a cada segundo que transcurría.
Me percaté que todo aquello era como las piezas de un puzzle desordenado y que iba encanjando unas con otras y cada vez todo cobraba un sentido más y más fuerte.
Y finalmente, comprendí.

martes, 17 de mayo de 2011

[Sigur Ros || Selárdalur]

Viajando a través del tiempo. Perdiéndome en rincones de mi mismo que nunca había conseguido encontrar.
Esto es impresionante...
Es música y alma a partes iguales.

lunes, 16 de mayo de 2011

[Nuestro último gran viaje: Sicilia]


Esta vez lo inevitable fue cayendo por su propio peso dentro de mi consciencia.
La oscuridad al final de este pequeño y precioso túnel que todos hemos vivido a lo largo de un año llega a su fin, y con su final (para mi, desde luego, materializado en este último viaje a Sicilia todos juntos) la verdadera realidad de las que muchos nos hemos alejados y otros no.
Mientras sonaban canciones sureñas por el reproductor del coche que nos permitió ver la belleza de Sicilia en todo su esplendor; desde campos verdes como la bella Irlanda, bosques inmensos de eucaliptos como mi amada Galicia y paisajes envueltos en un corazón acelerado que se enamoró de la puesta de sol mezclada con el agua azul turquesa y acantilados blancos en mi mente, solo aparecía una palabra que se repetía una y otra vez como la cantidad de recuerdos que me asaltaron y latidos de mi corazón acelerado en scala dei turchi viendo el tramonto: Gracias.
Cuando reposaba viendo el mar después de una buena comilona a la Siciliana sintiendo todos esos granitos de arena entre los dedos de los pies o veía como un niño de ocho años montando en una antigua baratija a la que podría llamar moto robar una manzana en el mercado de Palermo, la palabra gracias aparecía en todo su esplendor.
El paso del tiempo y con él todas las experiencias que la vida puede brindarte en mayor o menor medida unido a la curiosidad por las cosas nuevas han ido cambiado la idea y la concepción que hasta hace poco tenía del mundo y de todo lo que mis ojos pueden y podían abarcar.
Donde hace unos meses observaba caras que empezaba a conocer, ahora, con el paso del tiempo, observo detalles preciosos de un inmenso cuadro que he ido pintando con mis acciones a lo largo de este bello periodo llamado Erasmus. Algunos detalles resaltan más que otros, hay imperfecciones también, otras pinceladas podrían haber salido de la mano del mismísimo Van Gogh; lo que está claro es que sin esos pequeños detalles unidos a un paisaje de ensueño mi vida no tendría el sentido que ahora tiene y las lágrimas puras y vivas que derramaré en mi vejez recordando este bello periodo de mi existencia no podrían rememorar lo bello que fue ser joven y lo bonito que fue soñar despierto.
En este mismo instante, con el tiempo detenido para mi, con las lágrimas de un chico de 21 años que acaba de asentarse de un viaje increíble en mi otra casa que ha nacido aquí en Italia, vuelvo a decir con sonrisa sincera: gracias.
Dentro de toda la maraña de sentimientos que se apelotonan en un corazón que no da más abasto con tanto sentir y con un año que ha transcurrido quizás como no quería en todos los aspectos pero que en conjunto hacen de mi la persona que ahora soy y de la que me siento cómodo y feliz no puedo sino reafirmar por milésima vez lo feliz que es estar vivo y ser consciente de ello.

domingo, 8 de mayo de 2011

sábado, 7 de mayo de 2011

[.]


La tierra gira.
El mundo cambia.
Gira.
Y cada vez que el sol y la luna se tocan... normalmente hay algo que cambia.
Dicen que el destino es como un rotor girando incansablemente.
Mientras que nosotros somos simples granos de arena, desmenuzados por el mecanismo.
Sin posibilidad de aspirar a nada.
Simplemente quiero fuerza.
Si por mucho que extienda mi mano no puedo protegerlos...
Quiero la fuerza que me permita sujetar la espada.
El poder aplastar al destino.
Como una espada que golpea al caer.

miércoles, 4 de mayo de 2011

[De nuevo en Italia]


Esa sensación de estar y no estar a la vez al principio incomoda.
La "morriña", el apego por la tierra, todos esos sentimientos inevitables de tristeza y melancolía al dejar el lugar donde al fin y al cabo uno se ha criado es sin lugar a dudas un sentimiento muy humano.
Entre tanto viaje y tantas sensaciones nuevas se adquiere una mentalidad diferente, mas abierta al mundo y desde luego, un autocontrol, una perdida de miedo al abandonar la tierra natal. A emprender un viaje.
A ese "¿seguirán ahí cuando yo llegue?".
Nunca he dudado de mi familia y amigos, aun cuando por circunstancias de la vida han aparecido en alguna ocasión razones mas que suficientes para hacerlo he creído que todo se puede perdonar, que no solo existe una oportunidad, sino muchas. Al fin y al cabo yo también he fallado.
Por una parte aprendí una lección: hay cosas perdonables por el simple echo de mantener una relación pura y sana de lo que es y debe ser la amistad, ese nuevo concepto que nunca comprendí en su totalidad hasta este año.
He conocido mucha gente nueva y si, a base de desilusiones, meteduras de pata, caminos a medio recorrer y sentimientos contradictorios que no correspondían con el corazón he aprendido la lección y dejé de autoengañarme.
Y es que un amigo no juzga, un amigo aconseja. Un amigo guía, no traiciona. Con esta pequeña reflexión a modo de presentacion de lo que ahora escribo no hago sino mas que reafirmar que estas cortas dos semanas en las que la Galicia que tanto quiero y me ha arropado otra vez, aceptando mis idas y venidas, han sido maravillosas. Entre reencuentros muy esperados envueltos en abrazos y lagrimas derramadas por quien ya no está, en medio de charlas alejadas de lo mundano y noches en las que he disfrutado como si fuera mi ultimo día en este mundo que cada vez me sorprende mas me he vuelto a encontrar; y no solo conmigo mismo, sino también con mis amigos, los que siempre han estado ahí y me han aconsejado para lo bueno y la malo.
Días de plena intensidad que nunca jamás pensaría tener.
Y es que el Erasmus que ahora se acaba comienzo a entenderlo de verdad, va mucho mas allá de lugares, fiestas y libertad. De aviones "low cost" que cruzan montañas descubriendo ilusiones. Esto habla de lazos humanos, de amistades que lo cambian todo surgiendo de un mar de nubes, momentos de claridad y de experiencias de vida que te ayudan a sonreír al volver a casa, al encontrarte con todos esos viejos y no tan viejos amigos que ahora son una parte mas de ti. Te hace fuerte y sobre todo humano, muy humano.
Ahora mismo acabo de dejar atrás las Baleares vistas desde el aire y veo a mi padre dormir a mi lado; no puedo sino sonreír.
No hace ni unas horas que he salido de casa y se que de una manera u otra estáis conmigo aquí.
Ayer estaba triste pensando en volver a volar y dejar el sonido del mar atrás otra vez, pero hoy todo se ve diferente. Tengo el agua aun bajo mis pies y mi cabeza cada vez mas centrada, no es el Atlantico pero como dicen en mi tierra "que se lle vai facer".
Disfrutad como nunca de la vida que desde aquí arriba veo y puedo analizar en toda su plenitud.
Os quiero un montonazo.
Nos vemos en dos meses.

martes, 3 de mayo de 2011

[.]


Hubo un tiempo en el que "era", y mi vida se rigió por como era yo y por como era el mundo, pero, sin embargo, quise desvincularme de esas cadenas que suponía ser y tratar de permanecer como la estatua de un antiguo héroe. Fue entonces cuando quise "estar", dejándome mecer por el devenir del cosmos, y ciertamente, fuí así feliz durante mucho tiempo. No obstante, el devenir no me tenía en cuenta, yo estaba, pero no era nada, no había nada sobre el que sostenerse ninguna realidad. Perdí mi significado, mi esencia, ya nada importaba, y el devenir en su basto flujo me hizo contadas veces golpearme contra las rocas y girar en sus remolinos, hasta que acabé en el mar. Allí estaba yo, como una gota entre tantas otras: Se podía decir que estaba, pero ya no era nada. Entonces comprendí que el "ser" y el "estar" son facultades humanas, facultades vivas de seres vivos, y, si quería ser feliz no debería renunciar a ninguna de ellas.

sábado, 30 de abril de 2011

[Amistad]

No sé en que momento ocurrió. En que milésima de segundo todo tornó diferente y la paz más absoluta que he sentido jamás se apoderó de mi y de mi grupo de amigos.
Ayer fue uno de esos días que sabes, que eres consciente que cada segundo es un milagro.
El sentimiento de unidad, de una alegría contagiada de los unos a los otros. La tranquilidad de saber que todo está bien. Que no hay razón para temer ningún futuro.
Creo que si esta nueva etapa que comienza para todos nosotros tuviera un silbato de salida elegiría la tarde-noche de ayer.
Brindo por vosotros y por el momento exacto del camino en el que nos encontramos.
En ese mismísimo instante en el que supimos que ni la peor de las tempestades podría con una amistad mucho más épica desde luego que los Dioses Asgardianos.

martes, 26 de abril de 2011

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Nunca una noche venció a un amanecer.

lunes, 25 de abril de 2011

[El pasado nunca estuvo tan atrás]

Envuelto en sudor y lágrimas, mirando a todo aquel vacío que semejaba una puerta a la inmensidad de la oscuridad.
Todo aquel barranco no rascaba el agua de mar; sino una profundidad que no sabría describir con palabras; estaban allí, cayéndose todos mis recuerdos, bajaban levitando muy lentamente, en procesión para no volver jamás.
Todos aquellos recuerdos iban acompañados de unas lágrimas que nunca jamás volverían a ver la luz del sol.
Unas lágrimas que se quedarían encerradas en la oscuridad de mi alma, al fin cicatrizada de todas las heridas que los fallos personales, la incertidumbre del niño que se hace hombre y todas esas cosas que nos ciegan sin nosotros saberlo nos provocan sentimientos contradictorios y fallos humanos. Y el que siente, el que está vivo; también sufre de verdad.
Realmente costó sudor y esfuerzo.
Saber que el tiempo dicen que es la mejor medicina y el dolor de sentir pasar las agujas del reloj y tu sentirte igual de solo y confundido mata, desgasta.
Pero todo eso quedó atrás, al fin.
Ahora solo miro hacia arriba, hacia ese cielo envuelto en nubes claras, un sol cegador, y un sonido lejano proveniente de las estrellas.
Brindo por lo que quedó atrás. Sonrío por lo que viene en el futuro. Y desde luego, amo lo que existe en el presente.

domingo, 24 de abril de 2011

[En un mar de estrellas]

Elevado.
Jugando con las estrellas más allá del muro del sueño.
Allí permanecí mucho tiempo. Dejándome llevar por las corrientes de nuestras almas. Maravillado por el mundo sin el velo; sin todas aquellas barreras que fueron cayendo por la acción del descubrimiento.
De un ''comienzo de cero'' sintiendo mi propio pensamiento.
Bastaba cerrar los ojos para poder ser libre, para escuchar su voz entre la inmensidad de la multitud, sentirme especial entre las 7.000.000.000 de personas que poblamos el planeta.
Y todo tornó diferente, las luces eran más fuertes y su presencia no era un sueño.
Volví a casa, ahora sí. Al fin estoy aquí.
Vivo.

sábado, 16 de abril de 2011

[Lo que hay detrás]

Era él. O eso creía.
Distraído observaba el prado y lo que había más allá de la verja.
El viento no soplaba demasiado fuerte ni demasiado suave.
Me había dicho que le encantaba que soplase así; también recuerdo el día que me dijo lo mucho que le gustaba este lugar.
Rodeado de todo ese verde tan intenso y el sonido mágico que desprendía el agua del mar.
Lo que había tras la verja es curioso, nunca me lo explicó del todo bien.
Siempre fantaseaba con cruzarla, con ir hacia aquella luz que se entreveía por el final y traspasarla. Correr y tener la capacidad envidiable del poder mirar atrás y solo sonreír.
Solo de pensar en aquellas conversaciones me dan ganas de llorar. Cuando hablaba podía estar mirándolo durante horas fijándome en el movimiento de sus labios y sus manos mientras explicaba con la falta de hábito de un crío todo lo que se imaginaba que había tras esa verja de madera a medio camino entre lo viejo y lo nuevo.
La verdad, mirándola detenidamente no decía demasiado. Semejaba a esas verjas que tenían esas casas en las que sueñas cuando eres un adolescente; quitando eso no tenía nada más que decir.
Pero lo curioso de todo es que una vez allí y viendo lo que hay más allá de ella no estoy sorprendido.
Tenía que ser así, otro paso más.

martes, 12 de abril de 2011

[Bélgica y Holanda; el camino a uno mismo]

Se dice que una imagen vale más que mil palabras.
Es cierto, aunque no siempre; a veces capturar algo con una camara fotográfica puede ser la puerta inmediata a ese momento vivido en el papel.
Casi si uno se concentra en la fotografía puede sentir incluso la brisa del momento. Los sentimientos nacen de nuevo y florecen en uno mismo.
En mi último viaje a Bélgica y Holanda he comprobado que aunque a veces la fotografía, junto con la música son las artes más bonitas del mundo para mi (tristemente de la primera poco sé pero pondré remedio cuanto antes sea posible) a veces solo basta una vivencia fuerte, algo que cambia todo por dentro para tirar por tierra la supuesta afirmación con la que empecé esta entrada y una imagen solamente no podría revivir con la misma intensidad que con el fuerte y extraño sentimiento del que ahora escribo. El alma entra en acción.
Hay instantes que te encuentran a ti cuando menos te lo esperas, quizás en medio de una intensa busqueda personal de respuestas a preguntas que no la tienen y que nunca aparecían y es el alma quien captura ese momento aderezándolo de la manera más bella posible.
Nacen sin más, en el momento indicado en el lugar indicado. Como estrellas fugaces, vienen, iluminan, se van, e inundan absolutamente todo de luz y de cambios.
Todo ello apareció enmarcado en medio de un paraje de cuento, a la sombra de una bella iglesia rodeada de un lago de belleza indescriptible y no más de diez casas holandesas que, tranquilas, observaban a aquellos dos amigos que emprendieron un viaje a ellos mismos sin saberlo. Allí, en medio de verdes campos y la tranquilidad de la naturaleza, viajando y descubriendo mundo.
Reafirmo que este ha sido el mejor viaje de mi vida. Y desde luego me he dado cuenta de que un viaje tiene dos vertientes, una el descubrimiento exterior, visual y cultural, y otra, esa nueva parte desconocida en grado sumo, el interior, toda esa parte introspectiva que te ayuda a cambiar y poco a poco, crecer como persona adulta y ver el mundo con otros ojos distintos, con toda esa experiencia de la que nuestros padres nos han hablado una y otra vez.
Atrás han quedado ya los molinos con sus aspas apuntando al cielo, las pesadas bicicletas holandesas a las que basta solo un día para enamorarse de ellas y llorar cuando se devuelven en el puesto de alquiler, la calma y tranquilidad de las pequeñas y bellas casas dando de beber al agua de los canales, el delicioso sabor de unas buenas ''frites'' belgas, momentos de reflexión en los mejores coffeshop de Amsterdam y Rotterdam y sobre todo, las risas, el aprendizaje y la pureza de la amistad plena y sincera que sin pensarlo apareció aquí, en esta locura llamada Erasmus que cada vez torna más y más perfecta.
Nos leemos.

viernes, 1 de abril de 2011

[Observando el mar]

La lógica me decia que no volvería a ver este lugar de nuevo y eso es lo que hice, sobreviví, seguí respirando. Y un día esa lógica resulto estar equivocada porque la marea trajo una vela con que navegar. Y aquí estoy, de vuelta, en Memphis, hablando contigo, tengo hielo en mi vaso... Y he vuelto a perderla otra vez, estoy muy triste por no tener a Kelly pero me alegro de que estuviera conmigo en aquella isla. Y ahora se lo que debo hacer, seguir respirando, porque mañana volverá a amanecer y quien sabe que traerá la marea.

martes, 29 de marzo de 2011

[.]

Con la cabeza hundida por la verguenza y los rayos de sol me encaminé a casa.
Escuchando el movimiento de la ciudad que despertaba y el corazón que lentamente se iba apagando por la incertidumbre del que vendrá tras unas horas y la merecida resaca que mi mente se imaginaba cuando volviese a abrir los ojos de la cama que esperaba sin juzgar, otra vez.
Los chicos iban a clase, los autobuses iban y venían cumpliendo sus horarios y toda esa locura italiana se me mostraba en su máximo esplendor en torno a los ocho de la mañana.
La gente tomaba su espresso a toda prisa para no perder tiempo, miradas de curiosidad iban y venían, otras asemejaban críticas mordaces del tipo ''de donde vendrá''.
Con un dedo lexionado aun empapado por la sangre que me recordaba el exceso y el cuerpo lleno de magulladuras y dolores; tras litros y litros de vino y otras mierdas, unas cuantas risas y unos cuantos llantos, comencé a recordar una noche que poco a poco finalizaba, igual que toda esa matinal bruma umbra que ahora se disolvía entre cipreses y valles.
No quiero mentir, los rayos de sol creo que ayudaron a recordar y a dar un poco de lucidez a toda esa basura que volaba en mi cabeza de un lado para otro como todos los malditos días.
Y como siempre, no saqué nada en claro a parte de estar en guerra conmigo mismo desde hacía una buena temporada.
Finalmente mi cuerpo ganó a la mente y todo cedió por su propio peso.
Toda aquella ciudad, pinceladas de experiencias y retazos de luchas personales no me dio la espalda, simplemente me observaba en silencio mientras acabado abría la vieja puerta de casa con la esperanza de encontrar asilo entre las sabanas y el silencio que otorga el sueño sin sueño.

jueves, 24 de marzo de 2011

[Dies Irae]

¿Qué se debe hacer cuando has perdido la noción del tiempo?

[Ouroboros]

Simplemente cerrad los ojos y dejaros llevar.
Me hubiera encantado estar en la mente del compositor de este tema. Sentir lo que el sentía en el momento que sus dedos escribían la siguiente nota. Una vivencia melancólica, extrema y sentida; representada de la manera más pura y clara.
Esta canción va más allá. Habla de existencia. De las cosas que por su propio peso caen y vuelven a nacer. De un ciclo infinito que jamás se termina.
De lagrimas que caen y se ciclan con el mundo que gira y nunca se para.

martes, 22 de marzo de 2011

[Reservoir Mutts]

Hace mucho tiempo, cuatro amiguetes de toda la vida con intereses comunes (Historia, Música, Videojuegos, Rol, Literatura, Cómics, Cine...) hablábamos siempre de hacer un blog entre los cuatro donde exponer nuestras vivencias, preocupaciones y dar rienda suelta a todos nuestros frikismos y compartirlos con el mundo.
Hace apenas una semana, tras muchas jarras y noches de deliberación y despiporre, muchos intentos fallidos en forma de ''está vez sí que sí'' al fin el blog ha sido creado.
Como no podía ser de otra manera os pongo el link, a ver que os parece.
De primeras ya tenemos algunas entradas hablando de la actual situación de Libia, otra de Cómics, y unas criticas a algunos estrenos de cine.
Disfrutadlo.
http://reservoirmutts.blogspot.com/
Los autores del Blog (de izquierda a derecha: Jackbast, el menda, Nach y Kaiman)

domingo, 20 de marzo de 2011

[Sin miedo]

Me habló de mundos perdidos antaño bañados por la luz de tres soles.
De antiguos santuarios en medio de vastas montañas donde decenas de religiones convivían en armonía.
De atardeceres que se sucedían una y otra vez mostrando la belleza y la simpleza de las cosas.
Reflejos multicolores que nacían de las estrellas saciando la sed de las almas que abajo, en la bóveda dorada, esperaban con alegría el momento de reunirse en las vías superiores donde la felicidad tenía forma de nacimiento y primavera.
De noches bañadas por auroras boreales que jugeteaban con las lágrimas de los recuerdos que antaño se sacrificaron por el bienestar.
Ellos volaron juntos sintiendo todas esas cosas, eran dos y al mismo tiempo uno.
Se alejaron de lo conocido y se adentraron en el paraiso de ellos mismos, en regiones resplandecientes donde nada había que temer.
Y allí perdieron el pudor y el vértigo a conocerse.
Allí, volvieron a nacer.

sábado, 19 de marzo de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

[Avistando la tierra]

Aquel dragón observaba desafiante a todo aquel infierno que quería arrebatárselo todo.
La fuerza del agua llevada por el gelido viento del norte chocaba poderosa con la proa de aquel recio barco de madera agarrándolo con fuerza; con la esperanza de arrastrarlo al mismisimo Niflheim y ocultarlo para siempre de la luz.
Él seguía allí, impasible y tranquilo, desafiando a los mismísimos Æsir y toda su furia.
Agarrado a aquellas duras cuerdas firmes sentía la lluvía y toda aquella espuma que se le colaba entre la ropa y la humedecía su trenzada barba.
Esperaba tranquilo el momento de llegar a tierra y desenvainar la espada heredada de su difunto padre que ahora brillaba con tonos grises uniéndose al panorama desolador que transcurría a su alrededor pareciendo no importarle.
Los demás aguardaban en silencio. Alguno pensaba en la forma más bella de morir y en como debía ser el Valhalla del que tanto se ha escrito.
Acariciaban sus hojas preparadas para matar y servir, contaban para sus adentros el numero de rayos que Thor lanzaba, una especie de señal que ellos veían con esperanza.
''Cuantas más veces se ilumine el cielo mayor probabilidad de victoria'' - pensó él.
Y el agua siguió batiendo el drakkar mientras ellos volvían a triunfar.
Esta vez no morirían en la mar, hoy no.

jueves, 17 de marzo de 2011

[Entre dos mundos]

Hoy las lagrimas caen con calma.
Se deslizan por mis mejillas con dulzura, dejando un rastro de imagenes claras y puras. Con ellas va encerrado el sonido del mar y la brisa.
Los largos paseos fundidos entre el atardecer y la calma del faro que siempre ilumina, que nunca se apaga. Que siempre me recuerda cual será mi hogar.
En la lejanía creo oir risas, jarras que por arte de magia desaparecen calentando nuestras gargantas y enloqueciendo nuestras noches.
Puertas que nos sirven para escapar de una vida que algunos de nosotros no hemos aceptado y nos negamos a sentir de la manera más mundana.
El dolor y los malos recuerdos van agarrados de la mano con los buenos y las lágrimas de los que ya han pasado. De los que han quedado atrás.
Con las lecciones que nos han ayudado a crecer y a dar los matices de lo que ahora somos. Cimientos de intensidad. Amasijo de recuerdos. Amores y retazos con diferentes grados de alcohol.
Quizás la lluvia que muere ahora contra el cristal de mi habitación es una señal que llega desde esas tierras adornadas con el sonido del violín y me hace sentir como en casa.
Hoy es San Patricio y nunca había vivido este día con tanta intensidad. Con tanta, como decimos los galegos, ''morriña''.
Lejos de casa todo se ve diferente. Incluso el cielo es distinto aquí.
Pero esta lluvia... simplemente me incita a soñar, a cerrar los ojos y respirar el olor a piedra mojada del Obradoiro. A escuchar esa música que protege mi vida mientras fuera todo sucede de otra manera, mientras las esperanzas mueren y nacen de nuevo chocando contra las rocas de la playa.
Y todo vuelve a empezar, otra vez.

[¡Feliz San Patricio!]

Tal día como hoy, 17 de Marzo, se celebra el día de San Patricio, santo patrón de Irlanda. Esta fiesta se celebra en todas partes del mundo incluso (como es el caso) por gente que no tiene ascendencia irlandesa.
Galicia, por semejanzas paisajísticas, climáticas y una larga y milenaria cultura popular (no celta pero si castrense) con nuestro vecino norteño irlandés, celebra este día con alegría y algunos frikis como mi grupo de amigos como si fuera el último día de fiesta de nuestras vidas.
Hoy los brindis van por vosotros, los que estáis en la ciudad iluminada por el faro y los que estáis en la bendecida por el apostol.
¡Feliz día de San Patricio! ¡Slaínte!

lunes, 14 de marzo de 2011

[Noches en vela]


Ya son muchas las noches en las que no consigo conciliar el sueño.
Me tortura algo, y no sé el que.
Quizas sea un vacio extraño que ni crece ni disminiye, que lleva conmigo cerca desde hace bastante tiempo.
Un sentimiento nuevo que con el paso de los dias se ha convertido en un nuevo compañero.
Sigue ahi, tranquilo; no me da preocupaciones ni me decepciona, más me llena por dentro con toda su soledad y me impide conciliar el sueño.
Pienso en miles de cosas y en ninguna en especial.
Todas me son indiferentes.
Es cierto que el mundo está desordenado desde un primer momento, mi afán por ordenarlo continuamente no me da sino decepciones y pequeños disgustos cuando, al menos todo ahora, va perfecto.
Me quedaría en Italia para siempre, formaría una familia y empezaría de nuevo una vida tranquila y calmada.
Terminaría la carrera aquí y me buscaría un trabajo. Quizás de bibliotecario en Florencia o tras una barra de mierda sirviendo hamburguesas en la parte más grisacea y decandente de Roma, que mas da, estaría en Italia viviendo una nueva vida de ensueño.
No se trata de huir, hace tiempo que dejé de huir y me enfrenté a las cosas.
Se trata de tranquilidad, de viajar, de un cambio de aires.
De estar lejos de casa y sentirte bien. Nunca jamás pense que yo, el eterno miedoso, el que nunca cambiaría las luces de la luna reflejada en el mar; ese mismo, querría viajar lejos y vivir nuevas experiencias.
De haberse dejado enamorar por un pais lleno de historia, vivencias y sobre todo, muchos, muchos recuerdos.
Ahora mismo son las cuatro de la madrugada y solo siento el silencio recorrer cada rincón de mi mismo.
No tengo palabras para explicar la sensación que recorré mi cuerpo, podría definirlo como la tranquilidad más absoluta, la incertidumbre de lo que pasará mañana, y el miedo a cerrar los ojos y perderme tantos buenos momentos y dejar de sentir cuando al fin nadie me dice como debo hacerlo, cuando solo soy yo el que controla lo que siento.
Es extraño, pero entre unas cosas y otras al final este texto habrá servido para algo, y al menos para mi, me ha dado ganas de conciliar el sueño.
Buenas noches a todos.