viernes, 31 de diciembre de 2010

[Este año se termina]

Último día del año 2010; balance del año...
Ha sido un año pasional en el buen y mal sentido. De contrastres.
De arriba a abajo continuamente.
Un plus la experiencia del Erasmus, sin duda, lo más importante que ha pasado por mi vida.
La vida en Coruña increíble, como siempre.
La gente ha cambiado y me encanta, todos más adultos, más en nuestro sitio.
Los amigos de siempre siguen ahí. Los bares, como no, también.
La tranquilidad de saber que ahora vuelvo a Italia también permanece, tengo que seguir creciendo allí.
¿Qué que espero del 2011...?
Tranquilidad, muchos, muchos viajes y conocer mucha gente nueva.
Será un año donde, si todo sale bien, viaje por casi toda Italia y encima añado el viaje a Amsterdam y posibles viajes a Atenas y Praga.
Sin olvidar por supuesto el concierto de Rhapsody en Roma con mi hermano Celtar.
Pero dejaré de hablar de los posibles planes. Prefiero vivir este momento y asombrarme con lo nuevo, luego vienen las decepciones...
Mientras esperamos a que llegue el nuevo año, os dejo aquí este temita de reggae, posiblemente el descubrimiento más importante musicalmente hablando de mi vida desde que hace ya unos siete añitos el Heavy empezó a amoldarse por mi vida.
Feliz año a todos gente, cuidaros mucho ;)
Y por supuesto, capaz.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

[Más allá del muro del sueño]

Simplemente me fui a casa.
Y desde allí todo eran tan, tan sencillo...
Ojalá algún día pueda volver a empaparme de ese momento a la luz de la hoguera.
Mientras tanto seguiré esperando, tranquilo, dejándome mecer por el devenir del tiempo y la tranquilidad de estas frioleras fechas, en la orilla del mar.

viernes, 24 de diciembre de 2010

[John Popper & Blues Traveler || with Ziggy Marley]

Hay canciones que simplemente están a otro nivel.
El sentimiento no se queda solo en el pelo de los brazos totalmente erizado, en lágrimas que raudas recorren las mejillas mientras están se elevan sonriendo.
Van más allá.
A algún lugar alejado de lo real y lo mundano.
Es cerrar los ojos y soñar.
Os invito a que soñeis conmigo...
Feliz navidad a todos :)

jueves, 23 de diciembre de 2010

[Acerca de los bares...]

Que será de mis bares cuando yo me haga viejo.
¿Seguiré, tendre el valor de volver a entrar a unos de esos sitios lejanos de la realidad, donde me vaciaba de los desperfectos de la vida, de las alegrías injustificadas solo por el mero hecho de sentirnos vivos... que será de mi en aquel entonces?
Quizás este acabado, trabajando en una oficina de mierda donde el sueldo no me aporta la supervivencia de sobrevivir a fin de mes, quizás sea un músico frustrado vendiendo sus penosas interpretaciones a los menos entendidos... pero sonreiré solo al recordar.
Quizás, quizás.
Lo que si esta claro, es que esos rincones tan humanos, tan llenos de vivencias, seguiran guardando nuestras historias en la pared, las cuales, silencionsas, aguardan un nuevo momento, una nueva etapa donde otros niños, tan nuestros, puedan volver a escuchar al oido de las mismas las historias de los bardos...

viernes, 17 de diciembre de 2010

[En casa]


Al llegar a casa me bloqueé, eran muchos abrazos pendientes.
No sabía que decir acerca de la llegada.
Muchas lágrimas sinceras, muchos paisajes que siempre han estado ahí y no me di cuenta hasta el instante que os volví a ver y comprendí de una manera totalmente diversa lo que supone esto para mi.
Simplemente sentirme aquí, en mi otra casa, la primera de todas.
Lejos del olor a café por la mañana, de platos de pasta, conversaciones alocadas y cipreses mecidos por un viento cada vez más gélido.
Estoy en Galicia. Al fin.
La que me vió crecer y me ha refugiado del mundo que ha veces no ha sido justo.
Ahora me he dado cuenta.
Estos tiempos que vivo me gustan, creo que era lo que todos esperábamos después de tanto caos y tanto luchar contra las mismas sombras.
Ver las caras con las que llevas soñando volver a ver desde hace tres meses es algo increíble, me entenderá quien halla experimentado algo parecido. El irse lejos y volver de nuevo.
Hay cosas que sigen inmutables, la sensación de que el tiempo ha pasado por una parte, pero por otra se ha quedado completamente detenido.
Los rayos de sol que entran por mi ventana cuando me levanto después de una noche donde he bebido más de la cuenta ahora ya no molestan.
Simplemente los disfruto; este mes.
Este pequeñito intervalo de tiempo que estoy aprovechando al máximo.
Esperaba grandes rencuentros y los encontré.
Poco a poco la tranquilidad vuelve; la vida mecida por el devenir del que pasará cambia para amoldarse de nuevo a esa rutina gallega que tanto me gusta y me ha gustado.
Que siempre ha estado ahí.
Es curioso, han tenido que pasar 8 días para ser consciente de que estoy en casa, cerca del mar. Con los míos y mis bares.
Al fin estoy aquí. Con vosotros.
Si alguien arriba puede escucharme: déjame jugar un poco con el tiempo.
Porque este mes quiero que pase muy, muy lento.
No estoy acostumbrado a soñar tanto tiempo despierto.
Y por primera vez en mi vida, es la primera vez que no me inquieta. Solo disfruto.

sábado, 11 de diciembre de 2010

[Para vosotros]

Mientras veía todas aquellas cosas alejándose, toda aquella belleza enmarcada en un cuadro dentro de mi mente; entendí lo bella que estaba siendo esta etapa de mi vida, fue en ese instante cuando lo comprendí de verdad y cuando el mundo me mostro su faceta más perfecta y su lado mas melancólico.
Toda aquella gente que hacía de ese cuadro la gran obra maestra que lograba vislumbrar no desaparecieron junto con el resto de edificios antiguos y cipreses bañados por el sol mientras yo me alejaba en aquel avión.
Siguieron ahí, y solo bastaba un cerrar de ojos para extraer un recuerdo y sentirlo como si fuese presente.
No puedo intentar explicar las relaciones humanas y lo que estas conllevan, no tengo ni el vocabulario ni el conocimiento, pero si puedo dar una afirmación que muchos estudios intentar teorizar y ahora sé que no lo lograran jamás.
El verdadero sentimiento de sentirse vivo, respirar dentro de ese cuadro y formar parte de vosotros.
Estos tres meses allí han sido maravillosos y creo que todos hemos cambiado mucho, se ve en el gesto, en las sonrisas, incluso en las lágrimas…
Dicen que una imagen vale más que mil palabras; y es cierto, las fotos también son distintas.
Y es que por muy bonita que sea Perugia este sueño no hubiera sido posible sin vosotros.
Os voy a echar de menos en Navidad, y es que muchos de nosotros hemos conectado en esta vorágine llamada Erasmus.
Desde Galicia os mando muchos besos.
Esos lares seguirán siendo también mi casa mientras vosotros sigáis existiendo; os quiero mucho.

domingo, 5 de diciembre de 2010

[Para ti]


¿Dónde se quedo nuestro tiempo? ¿Cuánto hemos perdido de nuestras vidas en los meses que no hemos tenido contacto?

Estás preguntas aparecían en mi mente una y otra vez recordándome lo injusto que es el Destino con las personas humanas, lo cruel que la vida puede llegar a ser cuando escribimos mal las letras.
Ahora quizás lo comprenda más claro, no solo te necesito, no solo has sido mi verdadero hermano de la luz todos estos años. Has sido quien siempre ha estado ahí. No siempre personalmente, pero sí dentro de mí, enseñándome, haciéndome ver los defectos y las genialidades de la existencia, conociendo las relaciones humanas y todo lo que eso conlleva. Avivando el fuego de una amistad que nunca paró de crecer.
Se torcieron nuestros planes en una milésima de segundo y nos separamos en medio de un infinito vacio que tornaba cada vez más y más inalcanzable.
Quizás fue una señal de que necesitábamos crecer separados, cambiar y dejarnos llevar por el mundo que no nos ha dejado ser justos con nosotros mismos. Más ahora comienzo a ver el final de ese infinito vacio, una luz resplandeciente llena de esperanza, tranquilidad y un vuelta a empezar.
No desde cero, sino desde dos. Porque ese ha sido siempre nuestro numero. Dos, inseparable el uno del otro.
Empezaremos desde la base, veremos nuestro cambio y las nuevas vivencias por separado, la falta de hábito nos catapultará a un torrente de emociones intensas y de melancolía. De haber vivido una vida, por algún tiempo, en diferentes hilos, separados. Pero siempre atados en algún punto inconcebiblemente lejano. Perdido entre los muros del sueño.
Ahora estamos juntos de nuevo y volamos en busca del Opresor; recogiendo polvos de estrella por el camino que guardaremos en lo más profundo de nuestra alma y veremos como algunas se apagan y otras nuevas florecen, se hacen más intensas y juegan con nosotros.
Estoy buscándote y ya sé dónde encontrarte, ya consigo verte en un punto profundo de mí ser, esperándome.
Te he echado tanto de menos…

Volveremos a encontrarnos... quizás en las resplandecientes brumas de la Espada de Orión, quizás en una desierta meseta del Asia prehistórica. Quizás en un sueño esta misma noche, imposible de recordar; quizás en otra forma, en los eones por venir, cuando el sistema solar ya no exista.

jueves, 2 de diciembre de 2010

[Enialis Näilo]


Pero henos aquí, igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros. Ésas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen: siguen adelante, porque todos luchan por algo. ¿Por qué luchas tú ahora, Sam? Para que el bien reine en este mundo, señor Frodo. Se puede luchar por eso.

martes, 30 de noviembre de 2010

[Winter is coming]

La luz de la luna se colaba traicionera por aquella antigua persiana de madera que le robaba todas las noches, dejándole continuamente en un estado de duermevela que le impedía conciliar el sueño.
Se veía reflejado en aquella antigua foto que sus manos sostenía, crecido, con otra mirada totalmente diferente a la que en la imagen hacía gala, más fuerte, más adulto.
Con delicadeza dejó aquella foto encima de su escritorio y fue a echarse un poco de agua en la cara, un mero intento para sentirse más vivo. Un mero intento para encontrarse en medio de toda aquella vorágine interior que ahora acechaba desde los infiernos intentando arrastrarle, anclarlo a los últimos segundos del mes de Noviembre y no dejarle salir nunca más.
Su cara, más fría que hace escasos segundos simplemente le recordó lo que impresionaba despertarse en medio de la realidad a la que tan poco estaba acostumbrado desde que llegó a este lugar. Más fue esa realidad la que le enseñó lo mucho que había cambiado.
Miraba a su alrededor y solo obtuvo el desconcierto de estar en casa y no estar a la vez. Lejos del mar que tanto le calma y de esas luces anaranjadas que escupen las farolas reflejadas en el agua. Lejos de la calidez que desprenden sus bares donde aguardaba esperando a que amainase la tempestad. Pero Diciembre había llegado. Ya era media noche y se sentía bien.
A duras penas consiguió anteponerse a sus demonios; camuflado entre los nuevos amigos, el alcohol y los nuevos bares. Los planes locos e improvisados.
Había ganado la batalla contra el tiempo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

[Más allá de la realidad]

La sensación de que una estrella podía iluminar todo el firmamento.
Fue lo primero que asaltó mi mente antes de que una especia de prisma caleidoscopio me llamase y me incitase a entrar en la eternidad del universo rompiendo por completo toda teoría empirista.
Lo relativo a la experiencia y los sentidos, ahora disparados en lo que yo veía como corrientes de energía corriendo a través de los muros del sueño, ya no importaba.
Mientras era capaz de asimiliar como todo el bello de mi cuerpo se erizaba en un momento que asemejaba eterno, los latidos de mi corazón me mostraban una espiral de colores cambiantes que se arrastraban rumbo a las estrellas cada vez más cercanas.
La claridad absoluta y el reconocimiento personal fueron los dos pensamientos más claros y profundos que pude sentir mientras mis lágrimas se unían a un torrente infinito de estelas fugaces prendiendo el cielo de brillantes colores carmesí.
Por primera vez en mi vida sentí la paz mientras me alejaba de la costa que yo creía como realidad, mecido por olas etéreas me dejé llevar a las corrientes de diamantes que vislumbraba en un horizonte esperanzador donde comprendí que se encontraba la felicidad.

martes, 16 de noviembre de 2010

[Mi senda]

Caminé durante una larga senda sin más compañía que mi propia sombra reflejada por un tímido sol que, escondido entre dos montañas, daba calor a mi espalda.
A mitad de mi viaje, entre cipreses y sauces llorones me encontré con una parte inconsciente de mis recuerdos que jamás querría volver a ver, más allí estaba, observándome entre la tranquilidad de aquel inmenso camino que suponía que era mi vida.
Mi propia senda de baldosas amarillas que parecía no querer dejarme terminar, vislumbrar con calmado caminar el paisaje que tantas alegrías y sueños nuevos me otorgaba.
Miré a aquella parte de mi con tranquilidad y melancolía, sin rencor, más le juré de nuevo a aquel reflejo que no quería saber nada más de él, que no volviese a aparecer más.
Debía continuar mi camino sin algunos recuerdos. Seguir manteniendo esta torre firme pero aun débil que he construído con las nuevas vivencias y los recuerdos buenos del pasado.
Aquella difusa imagen, no sé si comprendiendo, desaparecio sin dejar rastro mientras una suave brisa comenzaba a soplar en aquel bello paisaje.
Debía seguir caminando.

lunes, 15 de noviembre de 2010

[Un lugar en el mundo]


Fue viendo al atardecer desde el Foro Romano, observando como un cielo tímido se oscurecía en el Lacio cuando me di cuenta de que el camino que había escogido era con corazón.
Durante mucho tiempo me sentí fuerte, en una armonía interior que jamás había experimentado y ahora, por fin, había comprendido todas esas cosas que antaño me eran tan extrañas, que veía tan lejanas.
No me refiero solo en lo que concierne a la felicidad, sino a las relaciones humanas, a una base que permanece inmutable y tiene que llevar a algún punto en concreto del que nada sé pero si puedo vislumbrar un futuro con claridad y sentimiento.
En aquel instante sentí lo que era verdaderamente una paz espiritual, la claridad absoluta acerca de las cosas que me rodeaban me hicieron recordar que los buenos momentos del presente serán los recuerdos tristes del mañana.
Si he de contar los momentos que me han dejado sin aliento desde que llegué por estos lares… sin duda el presente no puede ser más esperanzador.
Y en lo que concierne al futuro… prefiero no pensar, dejaré que las cosas me envuelvan, así está bien :)

lunes, 8 de noviembre de 2010

[Tramontate stelle. All'alba vincero]


Donde nos llevo la imaginación, donde, con los ojos cerrados…

La música comienza a hacerse camino dentro de mí, explora cada rincón sin explorar, llega a zonas profundas de mí ser, a lugares luminosos que jamás logre vislumbrar. Más ahora, mientras inconscientemente sonrío me doy cuenta de unas partes de mi no conocía.
Me siento en paz, en una relajación tan increíble que no sabría describir con todo el vocabulario posible, el saber esto, me hace estremecerme y estar tranquilo. Disfrutando de este eterno momento que corre veloz y soy capaz de asimilar recordando cada detalle como si estuviera viéndolo con mis propios ojos.
La cabeza sigue el ritmo de la música que semeja olas acariciándome de izquierda a derecha mojándome con sus calientes aguas, recordándome a mi ciudad y a toda su gente...
Poco a poco me voy acomodando en la silla mientras cierro mis ojos para viajar un poco más rápido. Seguir llegando a esa ansiada respuesta que llevo buscando desde hace tantos, tantos años.
La sensación de melancolía se acentúa más y más dejándome en un estado de abatimiento placentero que poco a poco disminuye.
A veces me odio por no sentir odio. Pero pensándolo bien esto es lo mejor que me podría haber pasado jamás, la sensación de haber aprendido una lección de la vida, tan, tan importante y que llevo tanto tiempo buscando.
Hace poco me dijo un amigo que lo que uno siente no puede ser reprimido ni el corazón dominado. Pero si puede ejercitarse la prudencia y la razón para evitar el daño, y creo que tiene razón. Mucha razón.
Aquí he tenido muchos momentos en los que el mundo detuvo durante milésimas de segundo su reloj y me susurró al oído: vive.
Son por esos momentos por los que ahora escribo, por los que dejo mi huella en este sueño con fecha de caducidad que jamás podré olvidar, ni aunque quisiera. Porque hay cosas en la vida que jamás se olvidan.
Y esta desde luego, es una de ellas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

[La eternidad de este instante]

Me paro sobre un punto infinitamente divisible que no es nada mas que mi propia certeza, mi propia consistencia como ser pensante.
Aquí, allí; ubicado sobre este escenario de la mente, veo como toda percepción esta compuesta, no hay núcleo, no hay lumen ni átomo y la única forma de hacer medida es petrificarme sobre una emoción, sobre otra idea que en este momento me es extraña.
Este instante florece y se expande. Me arrastra, tiene un efecto sobre mí: me descompone y multiplica tanto como lo veo fragmentarse.
Las velocidades se deshacen: ¿se aceleran? ¿enlentecen? ¿Cómo medir cuando ya no hay regla? ¿Cuando la norma es lo que se escapa y todo atributo se deshace en un devenir inasignable?
La eternidad de este instante es un hueco en toda consistencia. Una trans-dimensión de toda asignatura, de toda atribución de continuidad. La eternidad de este instante abre un acontecimiento que tiende un puente al infinito. Sensación de perspectiva que no se detiene, que atraviesa bloques de velocidades que coexisten. La eternidad de este instante traza un tiempo de pura sensación, un tiempo absolutamente relativo que absorbe todo movimiento.

La eternidad de este instante es infinita. Un suceso sin comienzo que hunde (y pierde) su principio en un indefinible. No hay historia en la eternidad de este instante, no más que como vanos intentos de detener el movimiento. De petrificar la percepción. De hacerla representación y reintegrarlo todo a mi persona.
Y aquí, allí ya no estoy más que como un diminuto componente de la inmensidad: otro universo de sensación que espera en la eternidad de su propio instante.

Mira del otro lado

viernes, 29 de octubre de 2010

[Caminos]

Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es solo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición.
Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada.
Solo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición.
Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta.
Es una pregunta que solo se hace un hombre muy viejo. Ahora sí la entiendo.
Te diré cual es: ¿tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no.
Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida.
Uno te hace fuerte; el otro te debilita.

jueves, 28 de octubre de 2010

[Lo que hay que saber en Perugia - Parte I]


¡Hola a todos de nuevo!
Con la entrada de hoy voy a daros algunas facilidades para que los que vengáis aquí de Erasmus el año que viene.
Hay una serie de cosas que todo estudiante aquí va aprendiendo con el paso de los días o de las novatadas que uno debe pagar cuando al llegar no se conoce el idioma ni cómo funcionan las cosas en este bello, a la par que caótico país.
Bien, allá van:

-Los que vayáis a Roma con el avión, si aterrizáis en el aeropuerto de Fiumicino como hice yo (recordemos que Roma tiene otro aeropuerto donde van las compañías de bajo coste, que se llama Ciampino) no debéis coger un bus hasta la estación de ferrocarril de Termini en Roma. Sino que en el propio aeropuerto de Fiumicino hay buses a Perugia (que creo que valen en torno a 18-20 euros).
Es un dato importante, ya que el ahorro es considerable y así evitáis pasar por Termini nada más llegar donde os encontrareis muy perdidos, seguro.
En cambio los que llegáis a Ciampino si que debéis coger un bus a Termini (8 euros), y desde Termini, o un bus o un tren a Perugia (en torno a 18 o 24 euros, dependiendo de la duración del viaje en tren).

-En Perugia, mientras buscáis piso los que no lo hayáis cogido de antemano (recomendable venir a buscarlo aquí en vez de por Internet, donde te pueden mostrar una maravilla y luego es una mierda de proporciones épicas) debéis asentaros los primeros días en un importante albergue justo en el centro, a un minuto de la Piazza IV Novembre.
http://www.ostello.perugia.it/
Las noches están a 15 euros. Los baños que posee son más que aceptables y para 2-3 días se soporta.
Os recomiendo el periódico ‘CercoeTrovo’ para buscar un piso (chicas, lo tenéis más fácil que los chicos, muchos pisos de aquí solo se alquilan a mujeres).

-Una vez con piso, habrá que comer y comprar cosas. En la Piazza Matteotti hay dos supermercados, el Coop y el Meta (o Pamm, la marca).
Os recomiendo el primero, pese a que parezca más caótico que el otro es bastante más económico.
Aun así, estos dos supermercados solo los utilizaría para artículos de primera necesidad.
Si queréis hacer compras superiores a 50 euros os recomendaría el Todis.
Calidad/Precio el mejor de Perugia. Y encima el alcohol está tirado de precio y no te mata, lo cual es maravilloso.
Problema: un poco lejillos, aunque se puede ir andando. Pero si superáis los 50 euros, os llevan en coche a casa con la comida. Como a unos reyes.

-En lo que concierne al idioma, hay dos cursos de italiano, el CLA o el de la Università per Stranieri. Del último nada sé.
Yo hice el CLA: http://www-b.unipg.it/clateneo/home.php?res=h
Doy fe que sirve de mucho. Es un mes, 5 días a la semana, 3 horas cada día.
Parece pesado, y es cierto, lo es y más al principio donde vuestra mente solo va a pensar en ‘’fiesta, fiesta y fiesta’’ y levantarse por las mañanas es peor que abrir las puertas del infierno.
Solo podéis faltar 5 veces.
Tomaros en serio el curso ya que el idioma es muy importante, aunque aquí somos una plaga de españoles y parece que hay que buscar a los italianos para poder comunicarnos el italiano es un idioma precioso, muy musical y es muy bonito aprenderlo.
Amen que si queréis una experiencia plena de Erasmus intentar buscar un piso con italianos, por experiencia propia (yo vivo con tres italianas) es lo mejor que me ha podido pasar en mi vida. Siempre tendréis amigos españoles con quien hablar al salir, pero el hecho de convivir con italianos os hará hablar, aprenderéis rápidamente el idioma y encima, disfrutareis de toda la cultura italiana al 100%.

-En la Piazza Matteotti (donde los supermercados) está el puesto de información, donde tienen mapas de Perugia y guías en español.
Para iros asentando y conociendo un poco la ciudad y su historia, que estamos en Italia y hay mucha.

-En cuanto a la burocracia (echaros a temblar) todos los estudiantes debemos pasar unas miles de veces por el Ufficio Mobilità Erasmus (con el transcurso del tiempo este lugar pasará a ser una especie de pesadilla que solo querréis aniquilar).
No tiene ninguna perdida, está en la Piazza IV Novembre.
Recordar, necesitáis saber quién es vuestro coordinador aquí porque necesitáis su firma en vuestro plan de estudios original para que luego os puedan convalidar las asignaturas en España.
Ya os irán mandado e-mails si decidís venir aquí apedreándoos con información de todo tipo y miles de papeles que tendréis que rellenar. No os amedrentéis con toda la mierda que os llegue, al final todo terminará y la estancia aquí solo será perfecta.

-En cuanto al banco… en Caixanova tenéis una tarjeta especial que no os cobra comisión en los cajeros.
Si decidís haceros una cuenta aquí os recomiendo el banco ‘Unicredit Banca di Roma’, lo podéis encontrar en Corso Vanucci (la calle principal de Perugia).

-En Italia existe un documento llamado el Codigo Fiscal (algo así como nuestro DNI en España) que es de suma importancia y seguro que vuestro futuro casero aquí os lo pide, al igual si decidís haceros la cuenta en el banco de aquí.
No recuerdo como se llamaba el edificio donde se hacía. Pero recordar buscar información acerca de este tema al llegar. Es algo básico aquí.

-Para comunicaros con el mundo haceros de la compañía de móviles Wind, en la misma Corso Vanucci.
Por 6 euros al mes (debéis decir que os lo activen) tenéis 200 minutos gratis para hablar con móviles Wind, así que como podéis imaginar, todo la gente aquí se hace de Wind.

En los próximos días os hablaré un poco de la oferta cultural que ofrece la ciudad, que no es poca. Ya sea en bares o restaurantes, pubs o discotecas, esto está lleno de buenos, y otros no tan buenos, lugares.
Pero en un primer momento, creo que estás son las pinceladas básicas que debéis saber (¡ah! y cuidado con el agua que pedís en los bares o compráis en las maquinas expendedoras, aseguraros que es ‘’Naturale’’, porque aquí te la suelen dar ‘’Frizzante’’ es decir, con gas, y cuando tienes sed caes en la maldita trampa. Y maldices.
Sin más, seguimos en contacto. Espero haberos servido de ayuda aunque sea un poquito.

martes, 26 de octubre de 2010

[Soñando un sueño]


El otro día recien metido en cama, al no poder dormirme recurrí como suelo hacer muchas veces a Pavarotti.
Me puse el Ipod y comenzó a sonar 'Che Gelida Manina', una de las arias más importantes de la ópera 'La Boheme'.
¿Cual fue mi sorpresa?
A medida que la música transcurría, mis sentimientos comenzaban a crecer de una manera nunca antes vista para estallar en un sinfin de fuegos artificiales cuando pude comprender la voz del tenor italiano; arropándome, susurrándome al oido palabras tan dulces como la vida misma.
Volviendome a recordar que estoy en el centro de Italia siendo más feliz que nunca. Queriendo quedarme aquí para siempre, que ya nada importaba de ese pasado doloroso que ahora veía tan, tan lejano.
Al ritmo acompasado de la música, la cual alcanzaba su cenit en un momento que tornó interminable para mi rodeándome de belleza, las lágrimas afloraron y raudas calleron sobre aquel colchón que poco a poco comenzaba a amoldarse a mi cuerpo desde que llegué por estos lares.
La satisfacción de dormirse con tantísima dulzura a flor de piel repercutió en el día siguiente ya que todo tornaba distinto, mucho más bello incluso que los días anteriores.
Todo va viento en popa.
Aquí la gente te arropa y se deja arropar. Te ayuda sin que tu se lo pidas. Y sabe a ciencia cierta al igual que tú que vive un momento único en su vida que debe aprovechar. Que cada segundo es una oportunidad para hacer algo nuevo, para hacerse notar, para cuando volvamos a nuestros paises digamos: yo hice esto, y esto, y esto... y seguir enumerando todas esas cosas que te hicieron feliz mientras tu sonrisa no para de crecer mientras tu familia y amigos asientan felices contigo.
Tengo la sensación de estar viviendo un sueño que sueño, en ese donde me veo en una buena moto recorriendo una preciosa carretera americana a toda velocidad escuchando ZZ Top mientras el atardecer no se pierde un ápice de detalles.
Es increible. Genial.

Life must go on, life must go on
-When you're feeling alright-
So you keep rolling on keep rolling on...

miércoles, 20 de octubre de 2010

[Mes y medio]


Suele ser cuando estamos cansados tras una buena juerga cuando nos entran las ganas de escribir.
O en una de esas tardes de Domingo grises, mientras escuchas la lluvia caer y observas tu habitación con la sensación de que nada malo puede pasarte dentro de sus paredes.
Hoy es miércoles, no hace un día gris ni llueve aquí, si bien es cierto es que ayer salí y bebí más de la cuenta. Escucho música tranquila, alguna que otra balada que me recuerda a buenas épocas (ojo, no quiere decir que esta no lo sea) e intento estar lo más cómodo posible en la silla del ordenador.
Ahora, la semana pasada y el inicio de esta me empieza a pasar factura. Pero chicos, esto del Erasmus es una locura que hay que aprovechar, eso sí, con un orden, porque no os mentiré, hoy me siento un despojo humano.
Es cierto, voy poco a clase y realmente debo ir más (levantarse después de una barra libre es un suicidio) asentarme un poco en un ritmo de vida que me lleva de un lado para otro y aun no he conseguido controlar del todo bien.
Mi estancia en Italia está siendo perfecta; no tengo realmente palabras para describir lo que se siente al estar tan lejos de casa con tanta gente diferente y tantos lugares que esperan ser vistos.
De primeras ya he hecho unos cuantos viajes espectaculares, como el viaje a Pisa y a Florencia, de donde volví realmente enamorado y con la esperanza de poder tener en algún momento de mi vida una casita en la Toscana donde pueda echarme en algún arbolillo con sombra a leer un buen libro de literatura histórica mientras siento la brisa y la tranquilidad que desprendía cada rincón.
En cuanto a Perugia; los días por aquí son muy animados, ahora se está celebrando el Eurochocolate (la feria de chocolate más importante de Europa) por lo que la ciudad está revestida de cientos de puestos y mucho, mucho turismo.
Al principio es bonito, pero comienza a agobiar un poco caminar entre las calles con tanta gente, aunque al menos el olor a chocolate es realmente un puntazo.
En lo que respecta a las noches siempre hay algo que hacer, mucha gente, muchos bares, y muchos, muchos planes.
Debemos tener en cuenta que Perugia es una ciudad principalmente universitaria, ¡por lo que la oferta de ocio descontrolado es realmente elevada!
Empieza a hacer bastante frío la verdad… a mí ya me recuerda un poco al invierno Santiagués, es desalentador saber que las temperaturas irán a menos. Pero oye, que soy del norte y si hay que aguantar el frío, se aguanta.
¡Orgulloso estoy que los vikingos llegasen a Mondoñedo!
Otra de las cosas que me hacen muy feliz de aquí es la cantidad de música increíble que estoy descubriendo y que jamás pensé que podría sentir de esta manera.
El novio de una de mis compañeras de piso, Pier, un chico del sur de Italia, me está aficionando al reggae de una manera considerablemente alta.
Bueno, más que aficionar, me está enseñando a disfrutarlo. A sentirlo.
Y realmente hay grupos espectaculares. Amén de que la música es perfecta para estar tranquilo o escuchar en días como hoy.
Con la tontería os estoy escribiendo mi vida en verso aquí… pero después de unas cuantas partidas al Starcraft II, leer un par de comics y ver ‘Como conoci a vuestra madre’, tenía la necesidad de actualizar de una manera contundente el blog, que ya lo tenía un poco muerto.
Respecto al futuro… viajar, viajar y ¿he dicho viajar?
Propósito de enmienda y empezar a tener una estabilidad con las clases y seguir disfrutando de la maravillosa Italia, su cultura, sus gentes y sobre todo, su comida, que chicos/as, es increíble.
Conste, ahora me ponen una Merluza a la Galega y la devoro con los ojos. Pero habrá tiempo de comer, charlar, y salir en Galicia por navidad ;)
¡Seguimos en contacto!

martes, 12 de octubre de 2010

[Amo l'Italia]


Sinceramente, no sé en que momento fue.
Quizás sentando a los pies de aquel precioso árbol de la Villa de los Medici observando la Toscana mientras el sol bañaba sus campos.
Tal vez viendo la Cúpula de Brunelleschi en todo su esplendor, sintiendo el calor y la tranquilidad que emanaba Florencia en todo su conjunto, creyéndome un pájaro desde lo alto de la Torre.
A lo mejor fue en Pisa, ''sosteniendo'' con todas mis fuerzas el monumento, rodeado de toda esta gente que se han convertido en algo muy fuerte para mi.
No sé, ya os digo, cuando me di cuenta que era tan, tan feliz rodeado de tanta gente que comparte esto conmigo.
Ahora, repasando las fotos del viaje, recordando una conversación con una amiga hace escasas horas, me daba cuenta de lo que cambia una cara en una fotografía aunque el gesto sea el mismo dependiendo de tu estado de ánimo.
Me daba cuenta que hacía muchos, muchos años, no tenía esa expresión de paz, de bienestar como tengo en esas fotos.
Son nimiedades que uno no se da cuenta hasta que por la calle silbas la música que emana de tu Ipod como si estuvieras viviendo un concierto o te quedas quieto cuando ves algo que se sale de lo normal, y simplemente sonríes, y sigues caminando.

lunes, 4 de octubre de 2010

[Van pasando los días]

Aquí la gente no suele creerme cuando digo que el cielo es diferente.
Tiene otra tonalidad, una claridad demasiado intensa para ser real, más lo es.
En Galicia estoy acostumbrado a la lluvia y a la melancolía que esta me provoca, pero es diferente en este lugar.
Aquí la lluvia torna distinta, no veo lágrimas en ella, ni incluso recuerdos. Veo simple y llanamente felicidad, incluso algo de esperanza. Un tipo diferente de melancolía que me encanta.
Puedo pasarme horas mirando por la ventana y no me aburro.
Es algo increíble.
Las veces que he visto tronar aquí es algo realmente bello. Siempre recordaré una de las primeras noches en Italia. Cuando me fui a vivir al piso.
Recuerdo una de las tormentas más impresionantes que vi en mi vida.
Y no sé si fue para encontrar respuesta a preguntas que en aquel entonces nadie me contestó, que me armé con el chubasquero y me fui a un mirador a ver la tormenta mientras el cielo me azotaba. Solo como estaba acabé emocionándome viendo la tempestad con la que Dios había correspondido a toda la rabia interior que podía albergar en aquellos días que aun no hacen el mes.
Recuerdo que un sudor frío empezó a sacudirme la espalda y acabo terminando en mis ojos.
Posiblemente fue el día en el que empecé a comprender muchas cosas.
Ahora escucho el sonido de la lluvia al estrellarse con el suelo y es como estar en otro lugar lejano, incluso cerca de Galicia, cerca del mar que tanto añoro.
Y me encanta, es como estar en dos lugares a la vez y disfrutar por partida doble.
Al final, quien quiere respuestas, las acaba encontrando.

sábado, 2 de octubre de 2010

[Ska!]


Domatori di voti grazie, ma di finte battute non so campare
non chiedo scusa ma è tardi, per le mie strade ho un'altra storia e sta
ad aspettare...
perchè dentro la torre non ci so stare!

[La noche Perugina]

Vamos de canciones pegadizas a otras aun más pegadizas. Pequeñas cosas que no te dejan tiempo para pensar. Al principio es un tanto frustrante, aunque uno se acaba acostumbrando a este veloz ritmo de vida que parece ser, convivirá conmigo un año.
Ya sea tomando un cubata y fumando una ‘’canne’’ en el recién descubierto Pub Kandinsky, donde el ambiente suburbano santiagués que tanto me gusta se respira en el aire.
O moviéndome con una de esas canciones horribles y pegadizas que siempre juré y perjuré que no bailaría en el Velvet Fashion Cafè, donde al final, se le acaba cogiendo el punto cuando llevas unas copas de más y te das cuenta que no todo es como tú quieres que sea, más eres capaz de disfrutar del momento.
Los problemas suelen dispersarse cuando uno se sienta en las escaleras de la Piazza IV Novembre y simplemente se limita a ver el movimiento de la gente que disfruta de la noche, intentando esquivar una realidad que parece quedarse fuera cuando el sol se esconde y la luna sale en esta pequeña ciudad.
Cada vez hace más frío y los pub’s suelen llamarnos más a menudo. Aunque nosotros resistimos, el ambiente de la Piazza es demasiado bueno y nuestra estancia aquí demasiado corta para menospreciar todo esto que nos ha caído regalado. Este ‘’Sueño del Erasmus’’.
Llegará el día en el que llueva tanto, o haga tanto frío, que debamos mudarnos a algún lugar cerrado donde las paredes guarden nuestras penas y alegrías. Aunque aquí uno se acostumbra a no esperar. Dejas que las cosas te toquen y te envuelvan.
A menudo el cielo descarga más y más agua, y creo que esto va a empezar a convertirse en una rutina.
Pero siempre tendré a mis chicas para permanecer en casa bebiendo algún fuerte licor italiano mientras nos reímos de mis múltiples intentos por hacerme entender, que conste, lo voy consiguiendo.
Echo de menos el mar y su sonido, las gaitas y el verde galego, los bares pequeños y acogedores donde siempre me han tratado como en casa, a todos vosotros, que cada día os quiero más y más.
La felicidad se comparte, y aunque aun no veo el día ni el momento en el que volvamos a vernos, sé que ese momento llegará.
Mientras tanto, sigamos disfrutando.

Vivo más de noche que de día, sueño más despierto que dormido…

viernes, 24 de septiembre de 2010

[Siento]

Veo escapar el humo de mi boca y me entretengo al verlo jugar. Formando formas que se van perdiendo, poco a poco.
Las oleadas de calma y calor no tardan en llegar, recorriendo mi cuerpo cada vez más deprisa, dejándome estancado en la silla, listo para volar a algún lejano lugar donde nadie pueda hacerme daño.
Mientras progresivamente el bello de mi cuerpo comienza a erizarse cierro los ojos y disfruto de la sensación que da alejarse de la normalidad para adentrarse en un terreno desconocido donde los sentidos se disparan. Llevándote a la deriva, a bellos parajes bañados por el sol, la calma y la melancolía.
A playas de arena infinita y blanquecina adornadas por unas olas juguetonas que asemejan a lo que yo creo que es la vida. A un cielo sin nubes oscuras y de enormidad absoluta donde puedo ver más allá de mi mismo.
El agua es limpia, tan transparente que no deja ver mi reflejo en el mar. En este lugar el sol no muestra mi sombra. Ella se queda aguardando en algún lugar dispuesta a hacerme sufrir, se maldice al no poder llegar a este reino que construí a base sueños e imaginación. Y desaparece.
Durante mucho tiempo simplemente me limito a sentarme en la arena y ver el horizonte, veo mi niñez pasando deprisa, todas aquellas cosas que me han hecho ser el que soy: los tristes momentos en los que las lágrimas eran parte de mí. Los buenos, aquellos donde reside mi alma, donde encontré el lugar para reposar y estar tranquilo.
Siento amor más nadie está conmigo allí ahora, oigo el sonido de mi corazón latiendo deprisa, llorando fuerte por hacerse escuchar, más lo consigue mientras me acomodo aun más entre la arena y veo más allá del horizonte y las estrellas. Un mundo nuevo y bello donde Enialis me espera.
Y poco a poco todo empieza a desmoronarse mientras un bello sonido de piano se escucha por toda la playa. Sus aguas tornan negras y en el cielo ya no hay estrellas.
Mi sombra vuelve a ser mi compañera y cuando quiero darme cuenta, de nuevo estoy en la silla de la habitación acunado por la música y unas nubes afuera que quieren descargar tristeza.

jueves, 23 de septiembre de 2010

[Vivo]

Se puede volver a empezar.
Claro que todo el mundo puede hacerlo.
Las noches en vela se terminan. Las lágrimas van dejando de caer poco a poco. El miedo a encontrarse disminuye.
Su recuerdo se divide en dos partes: en una de ellas solo guardas los buenos momentos, los que te han hecho cambiar y te han ayudado a crecer, a compartir.
Piensas que ella hará lo mismo, eso intentas creer, y si no lo hace ya no importa.
Los malos perduran mucho tiempo y al principio se materializan en forma de rabia, en comportamientos que uno jamás tendría; en tardes de Domingo en las que juras cambiar de vida, volver a empezar.
En mañanas de Lunes en las que la realidad llama a tu puerta y te recuerda que la respuesta a cambiar, a ser fuerte, está nada más y nada menos que en ti mismo.
Que siempre la has tenido y nunca te has dado cuenta de que podías superarte.
Son dos Lunes los que he contado lejos de casa. Separado del calor de la gente de siempre y renovado por el calor de los que acaban de llegar.
Dos Lunes en los que he aprendido más cosas que en casi dos años de mi vida y que, gracias a todas esas cosas estoy aprendiendo a ser mejor, a saber hasta dónde puedo llegar.
A formar un camino, a acostumbrarme a despertarme solo por las mañanas y no pensar sino en que nuevo secreto me estará aguardando en el día que comienza.
Es desalentador al principio rehacer toda una vida de rutinas y de bonitas costumbres, de grandes momentos y de otros no tan grandes. De una pasión descontrolada que ha ido gastándome, cegándome sin darme cuenta durante mucho tiempo.
Aunque cuando la tempestad comienza a calmarse, uno se da cuenta de lo bonito que puede ser vivir una vida que gire en torno al azar y a la amistad, a las nuevas cosas.
Una vida más tranquila que no recordaba y que ahora llama a mi puerta ofreciéndome muchas cosas sin decirme cuales son…

lunes, 20 de septiembre de 2010

[Un poquito de Historia]

Ciao ragazzi!
Aquí estoy de nuevo para explicaros e informaros un poquito más de como es la vida aquí en Perugia.
Ayer, por primera vez desde que llegué aquí me puse serio y decidí leerme la historia de Perugia de una manera más o menos intensa para luego, con la ayuda de Ismael (el chico Gaditano que también estudia Historia) explicar un poco a la gente maravillosa que he conocido aquí como es la ciudad en la que hemos elegido estar un año entero de Erasmus.La ciudad está arrellanada sobre dos colinas, la Colina del Sole y la de Landoni.
En su punto más elevado, Porta Sole (cuya altitud es de unos 490 metros sobre el nivel del mar) se encuentra la parte más antigua de Perugia, parcialmente rodeada por dos líneas de murallas: las de orígen etrusco y las medievales.
El resto de la ciudad se desarrolla alrededor, en descenso, en perfecto equilibrio y orden cronológico hasta llegar a la parte más llana, el Pian de Massiano, que se encuentra a unos 275 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que su observación desde la distancia constituye una obra de arte en sí misma. Es como si su antiquísimo trazado se hubiera realizado ante el presagio de que, en el siglo XVI, la mirada genial del Perugino se fuera a posar en ella, para inspirarse, después, en la perfección de sus formas.
Cinco de sus barrios están rodeados por los restos de las murallas etruscas, compuestas por grandiosos baluartes construidos, en el III a.C., con piedras descomunales y casi exactas entre sí, y con siete impresionantes puertas de acceso a la que entonces fuera una importantísima ciudadela militar de Etruria.
Quiere decirse que cuando Roma aún no se había terminado de esbozar, Perugia (habitada desde el siglo X a.C.) en el siglo VI a.C. ya estaba configurada como ciudad por los etruscos. Tres siglos más tarde, la ciudad se encontraba en pleno apogeo y se había convertido en un objetivo tan codiciado, que hubo de ser fortificada para salvaguardarla.
No obstante, en el año 295 a.C., tras la Batalla de Sentino, tanto Perugia como la mayor parte de la región de Umbría pasan a formar parte de la administración romana, conservando una cierta autonomía de gobierno, lo que, entre otras cosas, está históricamente documentado por las inscripciones de esa época y posteriores, ya que los habitantes de Perugia y de su área siguen utilizando la lengua etrusca como medio de comunicación, romanizándose plenamente hacia el siglo I a.C. En el año 41 a.C., en tiempos de la guerra civil de Roma, la ciudad es presa de las llamas durante el Bellum Perusino, pero tal es su valor para Roma que, al cabo, el Emperador Augusto ordena su completa reconstrucción y, a partir de entonces, se la conocerá por todo el Imperio como Augusta Perusia.
En lo que concierne a sus monumentos, exceptuando el Arco Etrusco, o unos tienen origen Medieval con sus posteriores añadidos en época Moderna, como por ejemplo La Basílica de Santo Domingo o la Catedral de San Lorezo, o son de procedencia Moderna.
Será en el Templo de San Ángel donde encontremos el monumento medieval más antiguo datado en torno al S.V-VI.
Con un fuerte dominio papal a lo largo de todos sus siglos, y como dato curioso, ocupada por los Franceses durante época Napoleónica, Perugia se muestra ante el viajero como una ciudad bella, llena de secretos y rincones en los que perderse. Yo desde luego estoy encantado con esta ciudad, pero mi alegría no sería de tal magnitud sino hubiese encontrado a estas personillas que juntos nos hemos ayudado a formar nuestro hueco en este pequeño rincón de Italia que nos verá crecer durante un año.

martes, 14 de septiembre de 2010

[El Caos Reptante, de Lovecraft]

-Es el fin. Han bajado de las estrellas a través del ocaso. Todo está colmado y más allá de las corrientes arinurianas moraremos felices en Teloe.

Mientras el niño hablaba, descubrí una suave luminosidad a través de las frondas de las palmeras y vi alzarse saludando a dos seres que supe debían ser parte de los maestros cantores que había escuchado. Debían ser un dios y una diosa, porque su belleza no era la de los mortales, y ellos tomaron mis manos diciendo:

-Ven, niño, has escuchado las voces y todo está bien. En Teloe, más allá de la Vía Láctea y las corrientes arinurianas, existen ciudades de ámbar y calcedonia. Y sobre sus cúpulas de múltiples facetas relumbran los reflejos de extrañas y hermosas estrellas. Bajo los puentes de marfil de Teloe fluyen los ríos de oro líquido llevando embarcaciones de placer rumbo a la floreciente Cytarion de los Siete Soles. Y en Teloe y Cytarion no existe sino juventud, belleza y placer, ni se escuchan más sonidos que los de las risas, las canciones y el laúd. Sólo los dioses moran en Teloe la de los ríos dorados, pero entre ellos tú habitarás.

lunes, 13 de septiembre de 2010

[Asentándome en la Umbría]

¡Ciao!
Ahora que estoy un poco más asentadiño no quería dejar pasar la oportunidad de contar a amigos y curiosos del Blog como se vive en este pequeño rincón de Italia llamado Perugia.
Esta ciudad de alrededor 150.000 habitantes es, ante todo, una preciosidad.
La llegada hasta aquí fue densa y pesada, si cabe eterna.
Después de haber vivido la cancelación de un vuelo que salía de Santiago con la compañía de aviación Ryanair, tuve que buscarme la vida y, con ayuda de mi padre, ducho en todo el tema de búsqueda de billetes a buen precio, encontré un vuelo a Roma que salía desde Coruña haciendo transbordo en Madrid dos días después del vuelo cancelado.
El viaje fue largo y la llegada a Roma una odisea. Con mi bajo nivel del idioma italiano y con ayuda de dos monjas que habitaban en el Vaticano encontré el bus que me llevaría del aeropuerto de Fiumicino a la estación de ferrocarril de Termini.
Desde allí cogería el tren que me llevaría finalmente a la ciudad de destino: Perugia.
Más o menos una hora de cola con un calor insoportable fue lo que tardé en comprar el billete, mientras asombrado por la cantidad de movimiento de la estación comenzaba a creerme que estaba en una ciudad mítica como es Roma, y que el Erasmus tornaba real.
Dos horas después subía al tren dejando atrás a la ciudad milenaria, y fueron dos horas y media las que el tren tardó en llevarme a Perugia.
Estaba convencido de que los primeros días en una ciudad nueva serían duros, era mi gran prueba personal que debía de superar.
La llegada al albergue, buscar piso, intentar conocer gente mientras aprendes un idioma sonaba complicado… y lo es.
No os mentiré, al principio lo pasé mal, muy mal.
Totalmente azotado por una ruptura sentimental, unido a lo citado arriba, pensé que el cielo se me venía abajo.
Pero no tardó en llegar el golpe de suerte que me levantaría de la cama del hostal y me haría volver a creer un poco en mi mismo, ya que, gracias a un chico Perugino que conocí en Santiago mientras esperaba a que los de Ryanair me devolvieran el dinero del vuelo que se canceló, me consiguió nada más y nada menos que un piso con tres italianas.
Así pues, en mitad de una épica tormenta que descargaba sobre la ciudad por la noche, cogí todo mi equipaje y me fui corriendo a lo que sería mi nueva casa durante un año.
Sarah, Barbara y Benedetta. Así se llaman mis compañeras de piso. Las personas que hacen que mi nivel de italiano aumente rápidamente con el día a día.
Unas chicas a las que ya he cogido un cariño increíble y, en un cálido recibimiento donde la verdadera comida italiana no sobró, me hicieron sentir como en una verdadera familia.
Y me fui a la cama feliz, sonriente, empezando a sentirme cómodo en una ciudad que hasta aquel entonces parecía solo querer ver cómo me hundía y no era capaz de soportar la dura prueba que el destino y los demonios me habían lanzado.
Esto se ve desde mi ventana:
¿Con vistas como esta quien no se levanta feliz?
Perugia es una ciudad asombrosa, mágica.
En muchos lugares hay pequeños y grandes miradores que te muestran el secreto de la belleza de la Umbría.
El ambiente estudiantil se concentra en el centro histórico; alrededor de la Piazza IV Novembre miles de jóvenes todos los días beben, charlan y se conocen.
Hoy comencé un curso de italiano en el CLA (Centro Lingüístico del Ateneo), y el comienzo no pudo ser mejor.
Conocí a mucha gente de muchos países. Pero sería en Ismael donde me llevé la alegría del día.
Ni más ni menos que un chico gaditano estudiante de Historia, apasionado de la arqueología y la Historia Antigua. Ya sabes Magister_Mortis, ¡vente para aquí!
Dentro de unos días os hablaré un poco de la cultura de la ciudad y de la enorme cantidad de monumentos que pueblan sus calles (mayoritariamente etruscos, sus fundadores) al igual que de la fiesta que puebla los rincones todas las noches.
Nos leemos entonces.
¡Cuidaros!

sábado, 11 de septiembre de 2010

[Tiempo]


Exprimí aquel momento dejándome la vida en el.
Sufrí en múltiples ocasiones confiando en aquel instante mágico que todo lo cambiaba. Que hacía de mi alguien diferente, una persona inalcanzable que en mis sueños lograba vislumbrar.
Por la experiencia descubrí que aquel momento tranquilo y sereno no era de fiar… y nunca intentaba acomodarme demasiado.
Pero caí de nuevo en las garras de la pasión descontrolada, del amor ilimitado que sentía hacia aquel ángel esperanzador que llenaba mis días de color y sentimiento, y perdoné algo imperdonable.
Volví a equivocarme en el mundo.
Volví a olvidarme de quien era, de porque lucha Enialis.
De que hay cosas inalcanzables, metas imposibles que solo un loco enamorado de la vida y de ese instante de gloria y armonía logra soportar, pero todo, todo tiene un límite.
Estoy cansado de sufrir y esto se ha acabado de verdad. De la misma manera que el torrente de rabia que recorría mi espina dorsal cuando me enteré de la decisión y estalló finalmente en mi cabeza.
Cansado de derramar lágrimas mirando a un techo que no va a responderme, que no va a moverme de la cama a no ser que anteponga mis ánimos a un dolor creciente que no para de devorarme día a día, segundo a segundo.
Cansado de confiar con todo mi corazón en que, en toda esta vorágine llamada vida que convive con nosotros existe un lugar más allá de la realidad donde poder soñar con cosas imposibles.
El lugar es el día a día, la confianza en ti mismo y en la gente que siempre ha estado ahí.
En que, ahora, un nuevo mundo se abre ante mí, dispuesto a asombrarme en cada momento que doblo una esquina y una maravillosa vista de la Umbría me recuerda que puedo soñar solo y con los pies en la tierra.
Elevando mi mente a un cielo donde nada malo puede pasarme. Al cauce de un poderoso río que puedo controlar.
El dolor no va a matar a Enialis, no ahora.
No le daré al destino la satisfacción de verme derrotado.
Me encuentro a 2063 km de casa y estoy totalmente preparado para caminar y librar esa batalla con mis dragones personales que acechan en una oscuridad profunda de la que nada sé.
La aventura comienza ahora, mientras miro a un cielo oscuro por mi ventana que llora melancólico recordando instantes que nunca más volverán mientras un ángel confundido camina entre la lluvia rumbo a ninguna parte.

martes, 31 de agosto de 2010

[Erasmus]


Quien me iba a decir a mi que, en un principio guiado por la incertidumbre y el miedo, iba a tirarme de un avión sin paracaídas y decidir irme de ERASMUS un año entero a Italia, exactamente a la capital de la región de Umbría, Perugia.
Una pequeña ciudad, preciosa, donde cada año miles de estudiantes llegados desde los cinco continentes van a cursar sus estudios allí.
Con el paso del tiempo y las circunstancias personales que fueron apareciendo por aquí y por allá me fui dando cuenta de lo mucho que me apetecía este viaje.
Inconscientemente, algo que llevo buscando desde hace mucho, mucho tiempo.
Ayer, ordenando la habitación para dejarla lista antes de irme, recuperé viejos tesoros de otras etapas de mi vida y la alegría no pudo ser mayor.
Todos esos escritos de ese otro ‘’yo’’, Enialis, que desde pequeño campa libremente por mi mente, me dieron la sorpresa y me volvieron a desvelar los secretos de cómo yo veía el resto del mundo con 6 años menos que ahora.
Y todos, todos esos textos desvelaban una cosa, la necesidad repentina de vivir nuevas aventuras y el miedo que me daba emprenderlas.
Pero ese miedo ha desaparecido, y cada día que pasa y me acerco más al 5 de Septiembre los nervios aumentan, pero mi felicidad, la inquietud a vivir una nueva aventura, posiblemente la mayor prueba personal de mi vida me animan a seguir confiando en esta pequeña locura.
Dejo atrás muchas cosas; respecto a las malas, confío en el tiempo para que las entierre en algún lugar profundo y oscuro donde nunca pueda encontrarlas.
Otras, las buenas, simplemente sé a ciencia cierta que seguirán ahí, como siempre ha sido y se me ha demostrado por aquellos que ahora mismo, si leen este texto, están esbozando una sonrisa.
Así pues, esta vez brindo por una etapa nueva en mi vida, donde no dudo en que la experiencia será maravillosa.
No me despediré sin antes brindar también por vosotros, aquellos que hacéis de la existencia un lugar más ameno y más cojonudo lleno de esos momentos en los que sentirse plenamente vivo.
El tiempo pasa rápido y nos veremos pronto. Espero que todo os vaya genial y me contéis miles de cosas como yo os tengo pensado contar en mi regreso.
Sin más.
Sed felices :)

lunes, 12 de julio de 2010

[Adiós, adiós]

Heráclito de Éfeso dijo que todo fluye, que nada permanece; y creo que, después de tantos años de estar luchando contra algo inmutable e inamovible en todo principio de vida como es tamaña afirmación, tan cierta y dolorosa, creo que es momento de rendirse.
Llevaba muchos días sin pasarme por aquí y colgar otro de mis textos que al fin y al cabo siempre hablan de lo mismo, de cómo me puedo sentir yo o como puedo ver el mundo que gira en torno a todos nosotros; la finalidad de todos mis textos simplemente consistía en soltar mierda o darme a conocer un poco más a quien con seguramente mucho aburrimiento y curiosidad encontraba en mis escritos algo en lo que verse identificado o al menos algo interesante con lo que empaparse un poco.
Suelo escribir cuando algo me inquieta, textos de filosofía barata o exaltación de sentimientos me salen como churros cuando me encuentro mal.
En todos estos días que no he dado señales de vida no os mentiré, mi vida ha sido buena por una parte, inmensamente buena, y por otra, ha sido el peor infierno personal con el que he tenido que lidiar desde hace muchos, muchos años.
Así que, esta entrada viene a decir más que nada que el Blog queda relegado a otras funciones como la música o los viajes que voy a realizar este verano (que no son pocos) y mi asentamiento dentro de apenas 2 meses en Italia para quedarme y seguir la senda que llevo recorriendo 20 años, allí, con otra gente, con otros lugares, y con nuevas experiencias que espero y creo que serán muchas.
Con todo, no moriré en mi afán de escribir al mundo sin gritar antes un poco: tener fe en las cosas que hacéis y nunca, nunca miréis atrás pese a que la mierda que tengáis encima huela plenamente mal y muchos luchen por avivar el olor.
Sed fuertes y mirar al frente, la gente viene y se va, al final quedarán pocos, muy pocos.
Pero que nunca nadie os arrebate la capacidad de crear y sentir por vosotros mismos.
El fin del mundo desde luego no va a ser el 13 de Julio a la 1:05 de la mañana.
Así que, con alegría, más fuerte que nunca, recalco la palabra fuerte, porque nunca me había sentido así, me despido de un Javi que hace apenas dos meses ha ido muriendo entre lapidaciones varias del personal y de los prejuicios de uno mismo y doy la bienvenida a una nueva etapa de mi vida, mucho más ambiciosa, cargada de responsabilidad y mucha decisión personal.
Disfrutad de un buen verano y sí, soñad, que es gratis.

domingo, 13 de junio de 2010

[Into the wild]

Algunos viven sin motivo.
Están en el mundo sin replantearse el porqué de sus pasos y el esfuerzo que supone encontrarse en algo tan vasto e inmenso.
Sienten a veces, otras simplemente se limitan a dejar pasar el tiempo sin más preocupación.
¿Y sabéis que?
Les envidio.
Envidio la capacidad de ser escéptico, esa de la que tanto carezco.
El poder torcer la vista a los problemas, el tener esas duras barreras que como si de anticuerpos se tratase rechazasen el miedo y la realidad de una forma automática.
Lamentablemente, yo no tengo esas cosas.
Desde que he nacido, con mis primeros pasos en este mundo tan incierto he sabido de antemano que lo iba a pasar mal, y también que los buenos momentos serían una explosión de calor y pasión dentro de mí.
No me equivocaba.
Y el mundo aun no me ha dado, tras 20 años de lágrimas, risas y mucho sufrimiento la solución a mi interior.
Pero sin duda algo me ha enseñado: que hay cosas que, por nimias que sean, pueden cambiar completamente el curso de las cosas.
He ahí cuando todo se desvanece, cuando la luz torna oscuridad y hay que saber adaptarse, ser rápido.
Todo se ve de otra manera cuando la tempestad te lleva lejos, cuando las personas que siempre han estado, en cuestión de un abrir y cerrar de ojos, dejan de estar.
Desaparecen como lágrimas en la lluvia y se mezclan entre los otros muchos pensamientos que tranquilos reposan en un rinconcito profundo de tu alma, que te dicen lo que has sido, ayudante a ser, y preparándote para el día nuevo que pronto comenzará, un día que no sabremos cómo terminará.
Pero si como puede empezar.
Hoy empieza el primer día del resto de mi vida.

miércoles, 9 de junio de 2010

[Están los que...]

Están los que llevan amuletos, los que hacen promesas, los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas. Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire,los que siguen luchando cuando todo parece perdido, como si cada vez fuera la última, convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren, pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa. El sudor se seca, el cansancio termina, pero hay algo que nunca desparecerá: la satisfacción de haberlo logrado. En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, en sus venas corre la misma sangre, lo que los hace diferentes es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino a uno mismo.

jueves, 27 de mayo de 2010

[Decisiones]

El mundo es pequeño, al fin y al cabo el sol que todos observamos es el mismo.
Quizás fue en aquel momento cuando tomé la decisión de irme, de volar alto de una vez por todas y llevarme todos esos sueños locos de mi juventud conmigo a un largo viaje donde dejaría a la vida sorprenderme y alejarme de lo conocido.
Es eso, ¿no?
El valor no es la usencia del miedo, sino saber lidiar a los problemas con esa carga.
En aquel momento, las musas de la inspiración volvieron a mi tras su gran descanso del que nada yo sabía y me susurraron al oido que lo intentase, pese al dolor y el temor por lo desconocido.
Dejaría a la vida sorprenderme.
Fue en aquel instante cuando el valor se apoderó de mi y se instaló en mi corazón con descaro y decisión mientras que el astro rey que tu y yo compartimos se fundía en el horizonte acompañado del sonido de las olas, la brisa del viento y unas lágrimas nuevas que hasta entonces no conocía.
Algo había cambiado en mi interior y por primera vez no me asusté ni preocupé, no tuve esa incomoda necesidad de analizarme, de soltar ese nudo que se forma cuando algo nuevo aparece.
Simplemente seguí viendo aquel precioso paisaje que llegaba a su cénit, y ante mi sorpresa, esa opresión en mi alma desapareció dejándome el cuerpo aliviado, feliz y un poquito más completo.
Creo que al fin lo había comprendido.

martes, 11 de mayo de 2010

[Adelante]


''Turn the wheel again
A new beginning, another end
Dried out the land needs blood
Inside the ring we're waiting
Give up yourself, enter life...''


Espoleó el caballo mientras la brisa del aire y el olor de la hierba mojada le volvían a recordar aquellas buenas gestas donde él, valoroso e incluso temerario, se enfrentaba a sus propios miedos a golpe de voz y espada.
El sol despuntaba en el horizonte, bañandole en una especie de aureola dorada que le hacía semejarse más a un ser del exterior del mundo que a un simple mortal ahora ávido de aventuras y nuevos cuentos que contar a la luz de la hoguera en el verano, con los suyos.
De beber y fumar de aquella buena pipa que cultivaban los enanos de las laderas de Eä, cuando las risas se perdían con las estrellas y el sueño tornaba bello e intenso para todos.
Recuerdos lejanos e inocuos escritos en los valles de su memoria, perdidos, más no por ello inalcanzables de nuevo.
Él los volvería a buscar para volver a recordar quien era. De donde había venido.
Miró una última vez a su hogar, ahora bañado por el humo que escupían las chimeneas de su pueblo y en un acto incosciente se le escaparón de su boca unas palabras llenas de significado y de mucho, mucho cariño.
No sabía cuando volvería, se puso una simple meta: cuando lo hiciese, volvería a ser el de antes, habría cambiado.
El viaje no había echo más que comenzar.

lunes, 10 de mayo de 2010

[Eärendil]

Eärendil logró la piedad y la ayuda de los valar, desencadenando la Guerra de la Cólera. Pero los valar no dejaron que la pareja se marchara de Aman y establecieron que desde entonces los mestizos deberían elegir si querían vivir como elfos inmortales o como hombres mortales.
Eärendil decidió eligir el camino que quisiera Elwing y entonces fueron contados entre los elfos. A Eärendil, los valar le embarcaron por los cielos, desde donde siempre habría de patrullar a bordo de su barco para prevenir el posible retorno de Morgoth desde el Vacío Intemporal, lugar donde había sido arrojado tras su derrota en la Guerra de la Cólera. Durante el transcurso de ésta, Eärendil libró una batalla aérea a bordo de Vingilot, en la que mató a Ancalagon el Negro, el mayor dragón alado de la historia de la Tierra Media.
Desde entonces, Eärendil viajó por el firmamento portando siempre el Silmaril y, según los elfos, la luz que emanaba de él correspondía a la estrella Venus, el más brillante de los astros.

domingo, 9 de mayo de 2010

[Pensamientos]

Enlazando mis recuerdos consigo darle un matiz a mi vida, un pequeño sentido que haga reafirmar mi existencia.
Mientras cierro los ojos y traspaso las barreras de mi alma ante la lluvia que, triste y melancólica, golpean en la ventana de la habitación de mi mejor amigo.
La música consigue llevarme a un lugar alejado de la realidad donde alquilé hace muchos años mi parcela personal y nadie tiene acceso a ell, solo yo.
La tristeza se apodera otra vez de mí, como tantas otras veces en un intervalo de tiempo tan pequeño.
Echando la vista atrás entro en mi jardín plagado de recuerdos, imágenes sueltas algunas, apelmazadas otras que impasibles observan como abro la puerta de la casa donde ellas no pueden entrar.
Reviso las habitaciones, algunas están totalmente ornamentadas llegando a un estilo casi barroco, otras, grises, envueltas en la soledad, piden intranquilas una oportunidad, un momento de tú a tú, de pararlas a ver.
A veces consigo entrar en aquellas pequeñas salas y decorarlas poquito a poco, pero haga lo que haga siempre acaban ensuciándose de nuevo, desesperándome.
Mirando desde el exterior aquella casa me es imposible no dejarme invadir por la melancolía y la tristeza de saber a ciencia cierta de que nunca jamás podré alcanzar una estabilidad interior propia de alguien que tan solo lleva 20 años de existencia en este mundo tan bello y a la vez tan plagado de mierda.
Siempre invadido por el pasado, por los recuerdos, por la incertidumbre que me invade siempre que pienso en el futuro.
Hace años, cuando crecía, cuando ganaba una personalidad, llegué a pensar que alguien podría rescatarme quizás y dejarme ver ese camino que inconscientemente ensucio yo solo; pero a medida que el tiempo transcurría me iba dando cuenta que nunca nadie acudirá a ayudarme como a mí me gustaría que lo hiciesen.
¿Qué me queda pues? ¿Si no puedo salvarme yo mismo como voy a salvar a los que me importan?
Los buenos momentos. Simplemente los buenos momentos.
El camino está plagado de zarzas, de malas hierbas que fuerte se agarran a la tierra, mucho tengo que aprender aun para conseguir arrancarlas.

miércoles, 28 de abril de 2010

[Obteniendo respuestas]

Enialis alzó su vista al cielo, a la inmensidad de aquella imponente montaña donde sus cumbres eran bañadas por las nubes y se perdían en el horizonte de su mirada, en tierra de Dioses.
Él sabía que en lo alto de aquella creación gargantuesca de la naturaleza existía un templo de tiempos inmemorables, donde los más poderosos en los primeros días de nuestra tierra habían encerrado en sus puertas el sentimiento tan ansiado por el hombre: la felicidad.
Y allí había permanecido durante el transcurso de los siglos, viendo impasible como tantos hombres escalaban las duras y escarpadas piedras de la montaña con la esperanza de llegar a sus misterios y a su enorme poder.
Nunca nadie tuvo el valor, la fuerza de voluntad para soportar la dura condición de la montaña, la cual no parecía tener fin.
Muchos regresaron exhaustos, abatidos por el esfuerzo, otros simplemente jamás volvieron. Nunca nadie había logrado desenmarañar los secretos de tal poder, el cual comenzó a perderse con el transcurso de la historia, y los hombres desmoralizados antes las múltiples leyendas que se contaban de reino en reino escritas con la pluma del que nunca logró llegar a la cima, perdieron ya toda esperanza.

Él había recorrido las largas estepas de Hër, había lidiado contra seres provenientes de las zonas más oscuras del mundo conocido y del que la mente humana jamás ha llegado ni llegará a conocer, también amó hasta olvidarse de quien era, perdió todo lo que tenía y volvió a sentir la luz con el transcurso del tiempo y ahora, tras años y años de infinitas aventuras, con la carga del que se ha atrevido a cruzar los muros del mundo y ha vuelto para caminar con mayor firmeza, tiene ante sus ojos una nueva misión, alcanzar la cima de aquella montaña.

Llovía y hacía frío, más aquello no era un impedimento para él.
Dejó todo objeto de peso en la silla de Fëasul, y habiéndose mentalizado mientras la lluvia sacudía sus ropajes, comenzó a escalar al ritmo de los truenos que se escuchaban en la lejanía, semejando el repiquetear de un herrero dándole aspecto a una espada en la fragua.
A medida que ganaba altitud y perdía de vista el suelo, su mente comenzó a nublarse debido a la presión materializándose el dolor en forma de punzadas en sus sienes.
No titubeo y siguió subiendo.
Transcurría el tiempo y aquello no parecía tener un final, y, en una especie de pequeña cueva escavada en la roca de la montaña, descanso un rato.
Apoyado, observando los girones de nubes que iban y venía movidos al son del viento, las gotas de lluvia que caían sin preocuparse de la desaparición inminente a la que estaban condenadas... cerró los ojos e intento entender aquella extraña situación de alcanzar algo tan inmenso como el concepto de ‘’felicidad’’.
¿Toda su vida había estado guiada por ese supuesto sueño que él mismo y otros muchos más humanos se habían marcado?
¿Era eso lo que no podía dejarle respirar en tantas ocasiones, el buscar algo tan grande?
En ese momento comprendió miles de cosas.
Que la vida no consiste en perseguir sueños, sino en ponerse metas.
La diferencia no es que las metas sean cosas lógicas y los sueños desvaríos de un soñador, sino que a las metas llegarás algún día, mientras que a los sueños, jamás se llegarán.
Poco a poco comenzó a escampar, y él, sonriente, pletórico y lleno de la melancolía que provoca el darse cuenta de estar creciendo como persona y ver lo que has dejado atrás, comenzó a descender de aquella empinada montaña y a proponerse metas más sencillas, más humanas.
Fëasul seguía allí abajo, esperándole.
Volvió a enfundar su hierro, y con una gran agilidad montó y espoleó al caballo, partiendo de nuevo a casa.

martes, 20 de abril de 2010

[Busco]

Las losas de aquella solitaria plaza hacían reflejar las luces de las farolas, que, entristecidas y desparramadas distraían la mirada de aquella triste alma que no encontraba el consuelo ya en ninguna parte.
Harto ya de llorar, con el corazón seco y los sentidos apagados permaneció en silencio intentando ordenar una mente que desde hacía mucho tiempo ni el mismo entendía, que desde días atrás había decidido abandonarle y dejarle en soledad, en la más absoluta tristeza.
El mundo no podía comprenderlo y él no podía hacer otra cosa que limitarse a sentir el malestar que en oleadas de dolor subía por su espalda y apretaba su pecho, ahogándole.
No encontraba refugio entre aquellas piedras, la magnificencia de la catedral no hacía nada más que juzgarle, mirarle severa aplastándole lentamente mientras él se lamía las heridas y su cerebro buscaba un consuelo posible entre alcohol, la soledad de la calle y el desconcierto del caminar sin tener a donde ir.
Miles de pensamientos se apelotonaban en su mente, más el ya no tenía las fuerzas para verlos ni revisarlos, simplemente los dejó pasar, estaba harto de tener que coger cada cosa como un niño, darle vueltas y vueltas sin llegar a ningún lugar más que al rechazo de los que le rodeaban.
Porque el si de algo era consciente era que siempre, de una manera u otra, acabaría solo.
Sin el abrigo de nadie más que de aquel capaz de ver su corazón, soportar sus problemas y no titubear con los suyos… y jamás encontraría a nadie así.
Lentamente se levantó, y, mirando los jirones de nubes que parecían bailotear entre las torres de aquel antiguo edificio dándole un aspecto siniestro, emprendió camino a no sabía dónde, en silencio consigo mismo, en busca de una señal.

sábado, 17 de abril de 2010

[Seras un hombre...]

''Si puedes mantener intacta tu firmeza
cuando todos vacilan a tu alrededor
Si cuando todos dudan, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza
Si sabes esperar y a tu afán poner brida
O blanco de mentiras esgrimir la verdad
O siendo odiado, al odio no le das cabida
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad

Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores
Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo como dos impostores.

Si puedes soportan que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados.
O mirar hecha trizas tu adora quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados.

Si todas tu ganancias poniendo en un montón
las arriesgas osado en un golpe de azar
y las pierdes, y luego con bravo corazón
sin hablar de tus perdidas, vuelves a comenzar.

Si puedes mantener en la ruda pelea
alerta el pensamiento y el músculo tirante
para emplearlo cuando en ti todo flaquea
menos la voluntad que te dice adelante.

Si entre la turba das a la virtud abrigo
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo
Si marchando con reyes del orgullo has triunfado
Si eres bueno con todos pero no demasiado

Y si puedes llenar el preciso minuto
en sesenta segundos de un esfuerzo supremo
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita
y lo que es más serás hombre hijo mío….''

viernes, 16 de abril de 2010

[Un nuevo amanecer]


Se desangra mi alma ante la incertidumbre del mañana.
Desesperado busco en mi entorno más nada hallo, tan solo la normalidad a la que tan acostumbrado estoy, y no me sirve.
Observo a través del cristal de mi vida y veo un futuro más claro, en la lejanía de lo inalcanzable cada vez más factible y un final medianamente visible para mis ojos, lejos de aquí.
Quiero aprender a volar bajo, a ras de suelo, y llegar a aquella meta mientras el aire me recuerda de nuevo el sentimiento de la luz del mundo ahora tan distinta a la que conocía, tan apagada y marchita, desesperada y solitaria busca el calor que dejé de darle hace tanto tiempo.
Se pregunta así misma donde estaré, si en el mañana volveré a enriquecerla con mi presencia y la valentía del pasado, menguada ahora por el viento y el destino, los cuales han decidido darme la espalda y dejarme expuesto al frío.
Transcurren los días y conscientemente me olvido de quien soy, más no hago nada para evitarlo. Hace mucho tiempo que las fuerzas me abandonaron y nada ni nadie puede devolvérmelas.
Mis ojos se secaron, y mis lágrimas se niegan a caer de nuevo, darle el placer de beber al suelo trozos de mí. Lo poco que me queda lo llevo bien adentro. Guardado en alguna parte cerrada ahora sí, a cal y canto.
Dime mundo que hago ahora. A quien puedo dirigirme y de donde extraigo fuerzas para poder volver a ver el sol. Un nuevo amanecer donde yo pueda existir al completo.

martes, 13 de abril de 2010

[Sin final]

Agárrame fuerte, vamos, no temas - le decía mientras el ensordecedor sonido de la destrucción cumplía su misión -
Confía en mí por última vez, solo una vez más…

Sus manos temblaban, sus piernas ya no le respondían, pero, aun así, el seguía manteniendo el equilibrio mientras todo aquel mundo cruel y despiadado encontraba su merecida recompensa después de tantos siglos de incomprensión y sufrimiento.
De tanto dolor sin sentido.
De tantas complicaciones adaptadas para satisfacer nuestro cruel apetito de sentirnos vivos.
Aquello se terminaba, era el fin de lo que hoy conocemos como realidad.
Las estrellas brillaban más que nunca en aquella noche sin luna, sin ser necesaria su presencia para iluminar aquel alejado escenario que ahora se desvanecía mientras dos almas antaño unidas por el amor se separaban.
Para no volver.

Había pavesas en el aire que, con el fuerte viento, parecían pequeñas luciérnagas que curiosas danzaban alrededor de aquella pareja entristecida que se decía adiós.
Entre toda la vorágine desatada, Dios quiso concederles un momento de paz y tranquilidad; mientras todo aquello se venía abajo, y ella, decidida en el último momento de consciencia a darle la mano, el cielo se tiñó de rojo y azul, y miles de estrellas fugaces sobrevolaron por encima de sus cabezas tornando todo aquel panorama de la mayor tranquilidad y dulzura que ojos humanos han visto jamás.
Tan solo fue un instante nimio sin importancia para el resto del mundo que veía su fin, pero para ellos fue algo más.
Fuertemente abrazados al fin, sintiendo ambos el calor del pasado, volvieron a confiar en el mundo.
Pese a que el mismo se terminaba.

martes, 6 de abril de 2010

[Que se pare el mundo...]

Llora el cielo melancolía al verla marchar.
Se resiente su alma ante la visión incierta del futuro que se escapa en aquel tren que, raudo, se pierde en la lluvia…
A lo lejos desaparece.
Él, entristecido y abatido, emprende la vuelta a casa observando esas cosas en las que antes jugueteaba su mirada y de ellas hacía una nueva historia que contar.
El reflejo de las luces en los charcos, el sonido de las ruedas de los coches deslizándose por el suelo mojado... su corazón ya no sabía que decir ante los detalles pequeños que el lado bueno de la vida le brindaba.
Hace tiempo que las cosas le tocan, pero ninguna le envuelve.
Todo gira en torno a aquella chica de ojos verdes que, hacía un instante, había puesto su mano contra el cristal con la delicadeza que le caracteriza, como si fuera consciente de que su corazón lloraba soledad en aquel momento al verla marchar. Que chillaba desesperado por retenerla a su lado.
Que tenía miedo de vivir la vida sin su calor.
La calle recibía sus pisadas silenciosas, observando desde abajo la inmensidad del mundo.
Las lagrimas de un chico joven, perdido en sí mismo, en un pasado imposible de borrar, en un amor presente donde depositó todas sus esperanzas sin dejar ninguna para inspirar el aire que cada mañana recibe al abrir los ojos, su condena, al mismo tiempo, su libertad…
Abrió la puerta de su casa y el silencio le recibió con frialdad, con luces tenues que, escurriéndose, llegaban hasta él silbándole al oído miedo.
Y no pudo evitar volver a recordarla mientras sus lágrimas, cada vez más reticentes a caer, se estrellaban contra el suelo.

[¿Donde está la luz?]

Con pesadez, los pedazos de aquella cruda canción caían en su corazón, ahora dolorido y agotado por la cruda realidad, la cual había encontrado el tan ansiado punto débil que desde hacía mucho tiempo llevaba buscando.
‘’Y en sus labios duerme mi libertad…’’
Estaba expuesto al mundo, él era consciente ahora más no quería hacer nada por evitarlo.
Aquel padecimiento tan palpable le rascaba sus sentimientos, le hacía agachar la cabeza y tocarse con fuerza el lugar donde se hallaba aquella triste alma que ahora chillaba mientras cada frase que escupía el reproductor de música le daba cada vez más razones para lamerse sus propias heridas, para llorar penas y vomitar tristeza en soledad.
A veces, se odiaba a sí mismo, a su fragilidad, aquella que tantas veces mostró al mundo cruel y despiadado, a su eterna confianza que desde sus primeros días de razón ya mostró al mundo.
No volvería a dejarse ver nunca más. No volvería a ser de cristal.
A medida que la canción transcurría, su dolor no paró de aumentar.
Más el mundo no le daría el secreto para salir de aquel gélido infierno, todo estaba en su interior, en su mente ahora abatida y reacia a mostrar felicidad sin engañar antes a su corazón…
Pocas veces había engañado a su alma.
¿Sería ahora el momento?
‘’Siempre es mejor morir que perder la vida, es hora de volver rumbo hacia el sol, invéntate un lugar para viajar a lomos de un rallo de luz…’’
Tengo tanto, tanto miedo…

lunes, 5 de abril de 2010

[...]

Durante miles de años los seres humanos hemos podido disfrutar del mejor regalo que los Dioses dieran jamás a ningún ser vivo: la brisa, el viento, el hermano sol y la hermana luna, campos y praderas donde ver crecer a nuestros hijos, amaneceres bañados por el perfume que estornudan las flores en primavera, puestas de sol decoradas con los sueños aun por conseguir, y aunque parezca mentira: inteligencia.
Pero el hombre despreció ese tesoro, y a medida que la vida le sonreía, él le contestaba dando patadas al destino.
Si alguien lee esta carta que no olvide que el fin de esta civilización se debió al egoísmo, codicia e incultura de la raza humana...
Los hombres ya no somos mamíferos, el ser humano no se convirtió en depredador, la raza humana somos simplemente un virus: matamos, crecemos y nos multiplicamos.
Por esos nos extinguimos, por eso las aguas se tragaron nuestra civilización, la verdadera Atlántida éramos nosotros.
Y por eso dejo escrito esta nota para formas de vida inteligente:
Cuando los hombres escupen al suelo, se escupen a sí mismos.

domingo, 4 de abril de 2010

[Enfrentándome al miedo]

Abrí los ojos.
El mundo que me rodeaba había cambiado.
¿Qué eran todos esos tonos grisáceos que ahora asaltaban mis sentidos?
¿Era esto lo que siempre he estado observado?
Caminé, o eso hubiera hecho si no fueran por las cadenas que con fuerza se agarraban a mis piernas y a mis brazos.
¿Qué era todo aquello?
Intenté observar mi entorno. Nada. No vislumbré nada especial sino soledad y tristeza.
¿Así terminaría mis días, atado al árido suelo, expuesto a aquella realidad tan cruel y despiadada que me observaba ansiosa, dispuesta a hacerme daño?
En un primer momento no os mentiré, lloré como nunca antes lo había hecho, destrocé con mis lágrimas el alma que se resentía a morir de pena y melancolía, la bañé con pedazos de buenos y malos recuerdos, maldije el mundo en el que tanto optimismo y esperanzas deposité.
Eso es lo último que recuerdo de aquel triste infierno, después, cerré los ojos y dejé volar mi mente hasta llegar aquí.
Encadenado. Esta vez sin ayuda de nadie.
Será complicado caminar con tamañas cadenas revestidas de miedo y dolor, ardua tarea agarrar la vasta tierra que mis ojos contemplan con estas manos ensangrentadas y doloridas.
Aciago destino el que triste y milagrosamente logré observar envuelto entre las estrellas, ante la atenta mirada del que nunca pudo ver.
Dame fuerzas para romper las cadenas que me atan al vacío de mi corazón.
Fija en mí tus ciegos ojos. Soy todo tuyo, de nadie más.
Dame fuerzas para romper la barrera de mi mente. Para enfrentarme incluso al miedo…

sábado, 3 de abril de 2010

[Celtar y Eni]

La inmensidad del sol, poderosa en su totalidad, hacía relucir su armadura como antaño, como la primera vez que con decidido caminar se había aventurado en el mundo en busca de aventuras.
En la procura de su dragón materializado en forma de miedos, inquietudes, barreras a superar.
Esta vez fue diferente a todas las demás. No hubo lores victoriosos, ni cánticos que resonaron con fuerza en la bóveda celeste mientras los Dioses observaban con inquietud las múltiples aventuras que aquel hombre fascinado por las cosas y su entorno iba a cometer.
El mar resonaba lejano, las aguas se alimentaban de la costa y las rocas, sabedoras y conscientes de lo que en aquel lugar estaba sucediendo.
Ataviado por completo con su viejo equipo, con lo indispensable para emprender una nueva aventura, Enialis miró hacia su hogar melancólico.
Esbozó una sonrisa, tímida, auténtica… jamás pensó que volvería a partir, a exponerse al mundo. La vida entre las llamas del hogar es una vida cómoda, tranquila y segura, pero las cosas no tenían significado con el transcurso de los días, él necesitaba algo enorme con lo que lidiar, con lo que derramar sudor y lágrimas, un sentido mucho más trascendental de lo que podía hallar entre las paredes de casa.
La realidad estaba fuera. Esperándole.
-Eni, ¿estás listo?
El aire sopló fuerte por una nimiedad en el tiempo, trayendo olores dispares de lejanos lugares, la aventura llamaba a la puerta de su alma. Y esta vez no compartiría camino con la soledad.
Celtar estaba allí, con él, dispuesto a soñar como antaño, aquel bribón seguía siendo el mismo, en sus ojos se reflejaba la autenticidad de la amistad, de la constancia.
La profundidad de su alma era grande, sus inquietudes, infinitas.
Se abrazaron con fuerza mientras las lágrimas podían a aquellos viejos amigos de aventuras.
-¿Listos?-dijeron al unísono mientras el pueblo observaba emocionado la marcha de sus hombres más preciados.
-Listos.
Y partieron, no sabían a donde, simplemente se dejaron llevar por el viento y su corazón, marcharon a ningún lugar y al mismo tiempo a cientos. En busca de sus propias gestas.
En busca de aquel enorme dragón que ansioso, esperaba devorar todo lo que se interpusiera en su camino.
Pero Celtar y Eni estaban de nuevo juntos, y ya nada ni nadie podría volver a separarles.

sábado, 20 de marzo de 2010

[Entre bastidores]


Tras el estremecedor y emocionantísimo aplauso de la multitud, quien con lágrimas en los ojos despedían la actuación de aquel hombre invadido por los recuerdos, se cerró el telón.
Ya entre bastidores, cansado ante el titánico esfuerzo que supone representar un papel tan complicado como es el estar en el mundo intentando sonreir, vió su reflejo en el espejo de su espartano camerino.
Consumido por la edad, envuelto entre luz y tinieblas, permaneció largo tiempo viéndose a si mismo.
Sonrió, como había leido en todos esos libros de autoayuda que acostumbraba a comprar, pero está vez el reflejo no le devolvió la sonrisa, simplemente se limitó a seguir ahí, mirándole sin titubear, juzgándole.

Lo siguiente que pudo escucharse tras el escenario fue un gran estallido de cristales provenientes del camerino del hombre que hacía apenas 20 minutos había ofrecido un gran espectaculo a todos los presentes.
Su ''pequeño rincón'' estaba vacío, había sangre escurriendo ante el espejo, ahora destrozado.
Él, se había ido.
Tan solo se encontró una nota encima de una pequeña mesa que había allí, así rezaba:
''No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo''

-Es de Cioran, un filósofo muy cínico, despues de Nietzsche, su favorito.- le expliqué roto por el llanto a la nada.
Salí de allí buscando una respuesta, con el corazón destrozado.
Y no encontré nada a lo largo de mi vida, ninguna razón lógica por la que él se hubiera marchado.
Simplemente, decidió desaparecer. Tal vez por huir.
¿De que?
¿La realidad quizás?
Le perseguiría allá donde fuese.
No lo sé...

domingo, 14 de marzo de 2010

[Hijo de las estrellas]

Soy tu hermano de luz y he flotado contigo por los valles resplandecientes.
El año próximo quizás esté morando en el oscuro Egipto que tú llamas antiguo, o en el cruel imperio de Tsan-Chan que se alzará dentro de tres mil años.
Tú y yo hemos ido a la deriva entre los mundos que danzan en torno al rojo Arturo y habitado los cuerpos de los filósofos insectoides que se arrastran altaneros sobre la cuarta luna de Júpiter.
¡Cuán pequeño es el conocimiento del ser terrestre sobre la vida y su amplitud! ¡Cuán pequeño debe ser, asimismo, para garantizar su propia tranquilidad!
Volveremos a encontrarnos...
Quizás en las resplandecientes brumas de la Espada de Orión, quizás en una desierta meseta del Asia prehistórica.
Quizás en un sueño esta misma noche, imposible de recordar; quizás en otra forma, en los eones por venir, cuando el sistema solar ya no exista...

Lovecraft - Más alla del muro del sueño

En mi memoria quedará, y conmigo morirá el sentimiento de haber llegado a otro lugar alejado del mundo terrenal, más allá de los muros del tiempo y del sueño.

jueves, 11 de marzo de 2010

[Amadeüs]


Por luchar he aprendido ya
que se hacen heridas al andar
mas se que hallarán remedio en el tiempo.

lunes, 8 de marzo de 2010

[Estrellas]

La oscuridad de la noche envuelve el entorno que captan mis ojos.
La luna despunta en el cielo bañando la tierra de un blanquecino color adornado por las múltiples sombras que acechan desde las esquinas a mi alma, ahora tan tranquila y confiada.
Quizás es la sensación del saber que la hora de dormir está cerca.
Cuando cierro los ojos y dejó a mi mente volar en busca de nuevas sensaciones ya olvidadas por el paso de los años, y de mi alma que a conciencia las dejó pasar no sin antes guardarlas en el armario del olvido cada vez en crecimiento, mis sueños se multiplican.
Mientras mi mundo se oscurece y surge otro ornamentado de fantasía, sentimientos y pasiones, nadie puede hacerme daño y esgrimir su dura voz contra el reino que durante tantas noches he construido y levantado.
Soñando, la libertad es mi bandera.
Paseo con calma ordenando todos esos muebles oscuros desgastados por la arena que cae de la bóveda celeste donde las estrellas guían mi rumbo.
Melancólicas tiritan allí arriba de frío, llorando tristeza, recordándome con su tenue lucecita lo duro que es estar suspendido en el vacio absoluto. Susurrándome al oído el porqué del sufrimiento y como poder evitarlo.
Quizás derraman lágrimas viendo lo que podrían haber sido en vez de quedarse a medio camino.
Mi alma chilla rabiosa volver a encontrarse con ellas mientras mi cerebro prosigue sus tareas, ocupado, confiado mientras los astros sigan alumbrando.
Cierro los puños conscientemente y dejó caer mis lágrimas, sonrío sincero alzando la vista a la oscuridad de la desconocido y con pleno corazón prometo no titubear jamás.
Iluminar mi mundo desde aquí abajo no desde lo alto.
Para ello, siempre nos quedaran las estrellas.