domingo, 24 de mayo de 2009

Los Sueños

De nada sirve forzar las cosas.
Cuanto más intentamos acercarnos al lugar que buscamos, curiosamente la vida nos juega pequeñas putadas, retrasando la hora de llegada.
La vida es un tren, un inmenso tren que comparte toda la humanidad.
Los vagones son gigantescos, pero esto no quita la posibilidad de acercarnos a otros vagones y conocer diferentes vidas que jamás hubiéramos pensando en su existencia.
En la anterior actualización hablaba de ir a la deriva.
En esta me gustaría centrarme en un tema bastante complejo para tratar: los sueños.
Quienes estéis conmigo estos últimos días sabréis que estoy bastante pesado con el tema de la genética. Defiendo el hecho de que una persona haya nacido con un determinado tipo de personalidad, esa persona ve tal forma de comportamiento y pensamiento como lo más normal del mundo. Bueno, en esto se basa al fin y al cabo el planeta.
Es decir. La diferencia entre los seres humanos.
Hay personas que han nacido teniendo claro su trabajo, teniendo claro un objetivo, sin ir más lejos muchos amigos míos, han decidido volcar su vida a la carrera que están cursando, queriendo un futuro con un digno puesto laboral, y dicho de paso, un digno sueldo.
Realmente este ejemplo es el más claro del mundo, muchos pensareis. Es lo lógico.
Veamos, es complicado lo que os intento decir, intento explicaros un poco más lo que puedo sentir dentro de mí.
Yo he nacido, he crecido, y por una serie de acontecimientos que ya explique cientos de veces, la música llegó a mi vida, cambiándome más que a lo que muchos amigos o conocidos ha cambiado. Tengo amigos que lo sienten, que lo viven, pero no ven esto como una forma de vida y dedicación, casi rozando la enfermedad por este arte. Al igual que yo no veo como forma de vida lo que muchos creen como lo más sensato y coherente en una persona.
Todo el mundo tiene inquietudes, todo el mundo busca su porqué en este mundo.
¿No?
No busco ni un trabajo estable, ni busco tampoco ser el tipo más rico de este planeta...
Sencillamente busco un mundo basado en escalas, en acordes, en notas... en sonidos.
Busco un mundo sencillo.
Persigo el camino de ser músico.
Tengo el loco sueño de que mi grupo, Andras, pueda conseguir algo (si todos fuéramos uno solo, conseguiríamos llegar a donde nadie ha llegado, así es, y será, lo digo y lo diré siempre)
Miles de grupos nóveles han luchado duro, han llevado sus correspondientes puteos en el mundo de la música, y ya sea por agotamiento, cansancio, o perdidas las fuerzas, se han ido al traste.
Hay miles de grupos, que en este mismo instante, rugen y atruenan en alguna parte del planeta.
Miles de grupos que solo unos pocos, los raros, los que posean la gran característica de la unión, conseguirán un puesto entre los grandes.
Lucho por tener un bar, lucho por tener mi estudio de grabación al haber cursado sonido y descubrir nuevos horizontes musicales, lucho por ser músico, y aunque Andras no llegase a lo más alto, si que podríamos dar conciertos locales y sacarnos unas pelillas...
Sé que en estos momentos muchos de vosotros estaréis pensando que baje de mi puta nube, que deje de hablar de sueños, que los sueños son de soñadores, y nunca los soñadores terminan bien, que la vida es más difícil de cómo la estoy planteando ahora.
Sé lo difícil que es mi sueño, y no penséis que no le doy vueltas ahora, pero es que no me veo en otro lugar, mi corazón no estaría a gusto, y nunca, nunca me ha gustado no hacer caso a mi corazón.
Solo sirvo para esto, para la música, ni sirvo como Historiador, ni sirvo como Médico, ni como Abogado...
¿Entendéis donde quiero llegar?
Me alegra saber que aún quedan unos pocos soñadores inconscientes como yo, me alegra muchísimo saberlo.
Porque sé a ciencia cierta, que si sigo en este barco, en el barco del que os hablaba el otro día, voy a llegar a donde sea, que con tesón y constancia, como todo, se puede conseguir llegar a cualquier meta. Escribo todas estas actualizaciones y las grabo, para que nunca, nunca me olvide de quien soy, de el porqué de mi lucha, porque todo el mundo alguna vez, ha dudado, si eso ocurre, miraré estos textos, y me daré cuenta de que nada esta perdido.
Siempre que estoy a punto de dormirme, pienso en todo lo que he cambiado desde que me gusta la música de semejante manera.
Solo por eso, no merece la pena estar triste.
Y eso que os hablo del sueño yo creo más complicado que un hombre puede tener...
Por eso somos especiales, porque no abandonamos este barco, sabiendo que posiblemente se vaya a estrellar.
Y prefiero estrellarme siendo un hijo de puta feliz, que continuar caminando en un camino equivocado.
Pensarlo, yo lucho por esto.
¿Por qué lucháis vosotros?
Merece la pena reflexionarlo, porque todo el mundo es válido.

lunes, 11 de mayo de 2009

Buscamos...

Buscamos.
Ciorán dijo que el hecho de que la vida no tenga sentido, es la verdadera razón para vivirla, la única en realidad.
Sin cesar, el ser humano busca, indaga a diario, con un claro objetivo:
Dar sentido a su vida.
El mundo no tiene ningún tipo de entendimiento, es turno de las personas darle un matiz, aunque tan solo sea un sencillo esbozo.
Hacía tiempo buscaba con gran asiduidad, no se me enseñó a buscar.
A diferencia de mucha gente, mis padres decidieron darme alas para cumplir la mision (yo creo) más importante de todo ser: Encontrarse a si mismo.
Como todo esfuerzo, estar en constante busqueda, termina cansando.
Decidí armar un poderoso barco construido de sueños y sentimientos almacenados en mi corazón. Ese barco existe en mi interior.
Tuve miedo de cogerlo, a diferencia de otros barcos, este no zarparía hasta que yo lo quisiera. Jugaba a mi favor.
Y un día, decidí emprender mi propia aventura, la aventura de no buscar más, la aventura de soñar más que nunca.
Tan solo me movería por instinto, por corazón, me dejaría llevar por el viento allá donde soplase. Sin dejarme llevar por modelos de vida y de amor prefabricados.
Sería la aventura del sentimiento.
¿Y sabeis que?
He aprendido a moverme solo, sé valorar lo que tengo.
Creo que todo el mundo debería tener uno de estos barquitos preparado en su interior, por si algún día las cosas se tuercen, o simplemente, quereis cambiar e ir a la deriva, sintiendo al máximo.
Porque a veces, ir sin rumbo fijo, es lo más jodidamente bello que tenemos aquí, a diferencia de muchas personas.
Hacedme caso en lo del barco.
Funciona.